arte arte latino por MARCELO SOLERVICENS
Ir a la Portada Comentario del Domingo 30 de Septiembre del 2007



Marcelo Solervicens

1.- El debate sobre el cambio climático en la ONU y la estrategia de Bush.
2.- Aumentan las posibilidades del llamado a elecciones federales en Canadá.


  
   1.- El debate sobre el cambio climático en la ONU y la estrategia de Bush.

Esta semana ocurrió un hecho importante en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. Los representantes de los gobiernos reconocieron públicamente incluyendo al gobierno de Estados Unidos que el calentamiento del planeta como resultado de la actividad humana es un fenómeno indiscutible. Lamentablemente, ello no ha provocado un aumento de la unidad de los gobiernos en establecer políticas comunes obligatorias que permitan detener el calentamiento del planeta. Al contrario, ha aumentado la división de los gobiernos con la creación de un grupo paralelo liderado por Washington. Veamos algunos antecedentes.
A pesar de la creciente conciencia que la actividad humana provoca el cambio climático, que puede hacer muy difícil la vida de los humanos en nuestro pequeño planeta, las transnacionales y algunos de los gobiernos más contaminadores del planeta se resisten a adoptar las medidas que se imponen. El grupo liderado por Washington, en el que se encuentra el gobierno de Canadá prefieren proponer medidas voluntarias e incluso desarrollar tecnologías para adaptarse a los cambios climáticos. Una estrategia que no garantiza detener y evitar que el cambio climático sea irreversible.
Este es el debate que quedó de manifiesto esta semana. Por un lado está la mayoritaria de los países que en la Asamblea General de las Naciones Unidas confirmaron que el camino es de establecer negociaciones que continuarán en Bali a fines de año, que permitan actuar dando continuidad más robusta para el acuerdo de Kyoto que termina en 2012.
Por otro lado están los países que acogieron también el llamado del presidente de los Estados Unidos. Una quincena de países que se plantean llegar a acuerdos sobre medidas voluntarias sin ninguna obligación de conformidad por los países.
Lo positivo de la situación es que Washington reconoce finalmente que el calentamiento planetario es una realidad y es producto de la actividad humana y que exige esfuerzos inmediatos de los gobiernos para contrarrestarlo. Pero Washington sigue sin incorporarse a los esfuerzos planetarios del acuerdo de Kyoto y está saboteando los esfuerzos por establecer un nuevo acuerdo que profundice el acuerdo de Kyoto a partir de 2012.
Al final del encuentro realizado en Washington al margen de la Asamblea General, el presidente de Estados Unidos Georges Bush propuso, el viernes 28 de septiembre, un proceso diferente al de Kyoto para enfrentar le calentamiento planetario, un proceso con medidas voluntarias y objetivos de reducción de gases con efecto invernadero a largo plazo.
Bush busca explotar el que grandes contaminadores del tercer mundo como China e India y otros países emergentes no hayan tenido cuotas obligatorias de reducción de gases con efecto invernadero en el acuerdo de Kyoto, a pesar que en el segundo acuerdo de Kyoto se les trata de integrar y esos países han aceptado participar en las negociaciones multilaterales en Bali (Indonesia)a fines de año. Bush ha usado abundantemente ese argumento para repudiar el acuerdo de Kyoto y buscar iniciar un proceso paralelo que no afecten los intereses de las corporaciones transnacionales energéticas.
Washington ha iniciado un proceso paralelo, que cuestiona el enfoque obligatorio que se ha avanzado desde la perspectiva de Kyoto. Washington propone un enfoque exclusivamente voluntario en el que cada país definiría sus propias estrategias con el fin de alcanzar sus objetivos de largo plazo. Incluso se plantea utilizar los mecanismos del mercado para favorecer que las industrias incorporen medidas de protección del medio ambiente. Nada seguro por las orientaciones de las transnacionales que buscar reducir costos y aumentar sus ganancias.
Bush planteó que como son las centrales térmicas de carbón las principales causantes del calentamiento planetario, se debe desarrollar la tecnología del carbón limpio y de la tecnología nuclear. Para ello propone crear un Fondo Internacional de tecnologías y favorecer la creación del libre comercio de tecnologías limpias.
Aunque Washington ya no duda de la realidad de los cambios climáticos y de la responsabilidad de los humanos en ese campo sigue insistiendo en desmantelar los instrumentos obligatorios del acuerdo Kyoto para apoyar las transnacionales petroleras y de la energía.
En ello ha incorporado la Francia de Nicolás Sarkozy que busca reemplazar al ex primer ministro Tony Blair como el principal aliado de Washington. Lo muestran también sus declaraciones agresivas contra Irán. Sarkozy se propuso como huésped de la próxima reunión del grupo de los quince principales países contaminadores organizada por el presidente Bush. Un nuevo ejemplo del acercamiento de Paris con Washington que puede hacer que se diluyan los esfuerzos de fijar objetivos obligatorios en una temática que no reconoce fronteras.
Lo cierto es que por el momento, los países han rechazado masivamente la propuesta de medidas voluntarias propuestas por Washington porque nadie cree que el desafío planteado por el calentamiento planetario pueda resolverse con medidas voluntarias y sin que se obligue a los países a adoptar estrategias de desarrollo diferentes. Por el momento se mantiene el esfuerzo por un segundo acuerdo de Kyoto basado en medidas obligatorias establecidas por la comunidad internacional, pero los riesgos son enormes.
El gobierno conservador de Stepehen Harper sigue alineándose con la política de Washington en este expediente contribuyendo a desarticular las negociaciones para un nuevo acuerdo de Kyoto que se realizaran a fines de año en Bali. Ello resta el Canadá de un esfuerzo en favor de iniciativas multilaterales apropiadas a las que nos había acostumbrado la política exterior canadiense.
Lo cierto es que el calentamiento del planeta es una realidad. La disminución de los hielos en el ártico son una de las expresiones más impactantes e indiscutibles de este fenómeno. Esto se manifiesta en el creciente debate sobre la soberanía de los países que se comparten el ártico. La apertura del ártico a la navegación durante todo el año y el próximo acceso a las riquezas de los fondos marinos polares se han transformado en una realidad. Diversos observadores confirman que viviremos las consecuencias del cambio climático en esta generación y no en las generaciones futuras.
Para mantener bajo control el calentamiento del planeta se requiere reducir las emanaciones absolutas de gases con efecto invernadero a contar de 2015.
El debate en cuestión esta semana en la Asamblea General de las Naciones Unidas ante el llamado del nuevo Secretario General Ban-Ki Moon, mostró los avances que se han alcanzado en la conciencia planetaria desde que se comenzara a hablar de los problemas del medio ambiente a fines de los años sesenta y se comenzara a criticar la concepción positivista del desarrollo sin limites. La conciencia de la fragilidad del ecosistema que permite la vida y los descubrimientos recientes de civilizaciones que desaparecieron al destruir su entorno como los habitantes de la Isla de Pascua y otras.
El debate en torno a la reducción de los gases de efecto invernadero es un nuevo capítulo en la denuncia de los efectos desastrosos del capitalismo salvaje y de la lógica de ganancia a cualquier costo que anima las corporaciones transnacionales. Una lógica que no es viable porque destruye el medio ambiente. Se trata de un desafío fundamental del planeta que debe ser asumido por los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil.

   2.- Aumentan las posibilidades del llamado a elecciones federales en Canadá.

Los canadienses deberán prepararse para ir a las urnas este otoño, probablemente para elegir nuevamente un gobierno federal conservador minoritario o incluso, como lo temen algunos observadores para elegir un gobierno conservador mayoritario que aproveche de la debilidad actual de los liberales dirigidos por Stephan Dion. Paradojalmente, sólo el apoyo de los liberales para que se mantenga el gobierno conservador puede evitar las elecciones. Una hipótesis que esgrimen abiertamente algunos liberales que consideran que pueden perder las elecciones y que más les conviene esperar.
El antecedente principal de que el gobierno conservador minoritario se plantea forzar las elecciones está en la decisión de Stephen Harper de postergar el inicio de los trabajos en el parlamento y presentar un discurso del trono. El llamado discurso del trono, que es leído por la gobernadora general de Canadá Michaele Jean inicia una nueva legislación, Se trata de una ocasión, junto con el voto por el presupuesto que, en la tradición parlamentaria británica, obligan a un voto de confianza mayoritario de la Cámara y que puede hacer caer el gobierno sino obtiene la mayoría absoluta de los votos, Vale decir que Harper necesitaría el apoyo de por lo menos uno de los tres partidos de oposición.
Luego de vacilar, Harper ya está en campaña electoral o por lo menos los observadores consideran que va a presentar lo que podría ser un nuevo programa de gobierno. Esta semana el gobierno Harper anunció que los excedentes del ejercicio financiero 2006-2007 de 14 mil millones de dólares irán a la reducción de la deuda, lo que permitiría reducir los impuestos que serían de unos 20 dólares. Lo cierto es que la deuda pública canadiense es la más baja de los países desarrollados, habiendo bajado en 95,6 mil millones de dólares desde 1997, pasando de 68% del PIB a apenas 32% del PIB. Mientras tanto, las provincias se debaten en un estado de deuda pública enorme porque a pesar de haber prometido en Québec que arreglaría los problemas del desequilibrio fiscal, el problema persiste. La votación obtenida por los conservadores en las elecciones parciales y su victoria en territorio soberanista les hacen soñar en que en el peor de los casos seguirán con un gobierno conservador minoritario.
Los bloquistas de Gilles Duceppe ya han puesto cinco condiciones entre las que está, el anuncio del retiro de tropas de Afganistán para enero de 2009, la aplicación del programa de Kyoto y la limitación del poder de gasto de Ottawa. Con ello está claro que esta vez los bloquistas no salvarán al gobierno minoritario conservador. Todo indica que Gilles Duceppe se ha hecho criticar en su partido por haber salvado en dos oportunidades y ahora se plantea ir a elecciones a pesar de que se arriesgan a recibir menos votos. Los resultados de las elecciones parciales en Outremont y la derrota en pleno territorio soberanista hacen que muchos crean que es mejor tener elecciones lo más pronito posible antes que los conservadores les hagan perder más votos.
Los enepedeistas de Jack Leyton ya han señalado que sin retiro oficial de Afganistán votarán contra el gobierno Harper. La victoria de Thomas Mulcair en la elección parcial de Outremont, una verdadera fortaleza tradicionalmente liberal ha dado esperanzas a los enepedeistas de que podrán contar con dos diputados en Québec si tiene un candidato como Mulcair, considerando la debilidad de los liberales que son quienes les disputan su electorado.
Este contexto, desde la matemática electoral, deja sólo a los liberales como los que determinarán si sobrevive el gobierno Harper porque han declarado que verán de antemano el discurso del trono antes de pronunciarse. Esa es la incógnita porque los liberales federales están divididos entre los que quieren ir a elecciones de inmediato y los que quieren dejarlas para más tarde.
Lo cierto es que los liberales no parecen estar en condiciones de ganar las elecciones. El líder liberal Stephan Dion está en una situación muy desmejorada porque la derrota de su candidato vedette en Outremont, Jocelyn Coulon, y su baja votación en las otras dos elecciones mostraron que el partido no ha recuperado su popularidad en Québec después del escándalo de las comanditas, además los candidatos vedette como marc Garneau, han anunciado en los últimos días que no se presentarán como candidatos liberales. Aunque en el congreso de elección del jefe liberal, se eligió a Dion porque se pensaba que podía restablecer el partido en Québec, pero el milagro no ha ocurrido. En el resto de Canadá se le critica a Stephan Dion su mala dicción en Inglés . Es paradojal el más canadiense de los quebequenses es criticado por su falta de fluidez en Inglés. Como se recordará Stephan Dion se dio a conocer como el autor del proyecto llamado de la claridad que fija criterios extremos para que el gobierno federal reconozca una victoria de las fuerzas soberanistas en un referendo. Para completar el cuadro están las disensiones del grupo quebequense del partido Liberal de Canadá, que exigió la renuncia del director general del PLC, por sus comentarios vejatorios contra los francófonos. Las intenciones de voto en el electorado francófono nunca han sido tan bajas y la polémica interna entre francófonos y anglófonos en el seno de la cúpula dirigente del PLC no ayuda.
Las encuestas indican que las elecciones no aseguran un gobierno mayoritario para los conservadores, pero existe el peligro de que sea así. Se habla mucho sobre la baja votación de los liberales. Algunos plantean que la mejor manera de liberarse de Stephan Dion es ir a elecciones y obtener nuevamente un gobierno minoritario conservador.
Los conservadores de Stephan Harper, ya realizaron algunas de las medidas populistas que prometieron y aparecían sin nuevas propuestas. Todo indica que en el discurso del trono se plantearán las bases de un nuevo programa de gobierno conservador. Esto incluye nuevas medidas de ley y orden como contra el uso de drogas que agradan al electorado conservador. A pesar de que la situación minoritaria limita la libertad de acción de los conservadores está claro que no se han limitado en presentar una nueva política exterior, un área donde el ejecutivo tiene margen de maniobra y no debe pasar por el parlamento como ha ocurrido con la guerra de Afganistán. Han destruido así la reputación de multilateralismo, de diplomacia y de misiones de paz de Canadá en el mundo.
Es en política exterior donde el gobierno minoritario conservador de Stephen harper ya ha impuesto su marca y es en torno a esas posiciones alineadas con la política exterior de la “Casa Blanca”, que puede jugarse el resultado de las elecciones. Los electores critican la guerra y son favorables a reducir el rol militar agresivo de Canadá en Afganistán. También los electores critican la política de Harper sobre el medio ambiente y son favorables al acuerdo de Kyoto. Los conservadores se plantean mantener su política de alineación con Washington tanto en Afganistán como de seguir renunciando a aplicar los acuerdos de Kyoto y oponerse a un nuevo acuerdo obligatorio para 2012, es lo que confirmó la reciente adhesión del gobierno de Stephen Harper a la alianza Asia-Pacífico, una instancia organizada por la Casa Blanca y que rechaza imponer objetivos obligatorios en la lucha contra el calentamiento del planeta. Esta alineación rompe también con el tradicional respeto y defensa de la Organización de Naciones Unidas por parte de los gobiernos canadienses desde la creación de la institución multilateral. Tal como lo denunciaron algunos observadores, Stephen Harper prefirió presentar su discurso sobre política extranjera no ante la Asamblea General de las Naciones Unidas sino que ante un Think Tank conservador en Nueva York.
Aunque pueden postergarse las elecciones federales al apoyar los liberales el discurso del trono, eso se ve difícil porque el gobierno Harper da todos los signos anunciadores de presentar un nuevo programa de gobierno con el que se plantea gobernar o defender en una campaña electoral. Se trata de una ocasión importante para los electores de responder a las nuevas orientaciones que está impulsando el gobierno conservador a la política canadiense.

   Marcelo Solervicens                Desea escribir al autor ?
 Marcelo Solervicens es Cientista Político de la Universidad de Montreal y colabora con TuGuíaLatina.com desde su fundación en Febrero 2002. Las opiniones expresadas en este artículo, son de exclusiva responsabilidad del autor