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Tema
del Domingo 29 de Junio, 2003
1.- MÁS ALLÁ DEL DEBATE SOBRE EL DESMANTELAMIENTO DE LAS GRANDES MUNICIPALIDADES EN QUEBEC
2.- RECRUDECIMIENTO DE LA RESISTENCIA EN IRAK Y LAS PERSPECTIVAS EN EL ORIENTE MEDIO
3.- EL ACERCAMIENTO ENTRE LA COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES Y EL MERCOSUR : NUEVOS PROYECTOS LATINOAMERICANOS
MÁS ALLÁ DEL DEBATE SOBRE EL DESMANTELAMIENTO DE LAS GRANDES MUNICIPALIDADES EN QUEBEC
Esta semana el gobierno liberal del primer ministro de Québec
Jean Charest aceptó variar el proyecto de ley que fija el marco
para el desmantelamiento de las grandes municipalidades surgidas de
la reforma municipal del anterior gobierno pequista dirigido por Bernard
Landry.
Luego de una reunión con algunos de los alcaldes de las cuarenta
nuevas grandes municipalidades el gobierno provincial decidió
que los estudios sobre los costos del regreso a la situación
anterior se dieran a conocer antes de que el 10% de los ciudadanos
de las antiguas municipalidades puedan exigir un referendo que les
permita separarse de las nuevas municipalidades. Se trata de una adaptación
mayor del plan del ministro de municipalidades Jean-Marc Fournier
que había causado la ira del alcalde de Montreal y de Québec.
Con ello, se equipara el combate entre partidarios y adversarios de
las nuevas municipalidades.
Sin embargo, más allá del debate sobre la mantención
o el desmantelamiento de las nuevas municipalidades lo cierto es que
ciudades importantes como Montreal se encuentran en un estado de parálisis
que les impide planificar y mejorar los servicios de los ciudadanos
porque los proyectos se postergan en espera que en la primavera próxima
puedan darse los esperados referendos.
Como se recordará, en el gobierno anterior, y en uso de la
facultad constitucional que permite al gobierno provincial de organizar
el mundo municipal, la entonces ministra de asuntos municipales Louise
Harel, sorprendió a todos asegurando la implementación
de una reforma municipal que había sido postergada durante
30 años, bajo el criterio de reducir el número de municipalidades
para permitirles hacer economías de escala y constituirlas
en ejes económicos capaces de actuar a nivel mundial en la
era de la globalización. Lo cierto es que en el caso de Montreal,
se produjo la transformación de la isla de Montreal en una
sola municipalidad de cerca de dos millones de habitantes y con 27
barrios en enero del 2001.
Triunfo estratégico quizás de los pequistas porque los
observadores consideran que se trataba de una reforma necesaria. Derrota
táctica, sin embargo porque los observadores estiman que las
movilizaciones contra las fusiones de las antiguas municipalidades
contribuyeron a la derrota de los pequistas y la victoria de los liberales
que prometieron permitir en su discurso que la democracia
municipal se expresara permitiendo el retorno de las antiguas municipalidades
cuando los ciudadanos lo desearan, sabiendo los costos que ello provocará.
Desde el comienzo diversas voces se elevaron para criticar el oportunismo
de los liberales y los costos desastrosos que provocaría el
volver a la situación anterior luego que las fusiones se hubiesen
realizado. En efecto, la fusión significó o debe significar
la integración de los funcionarios de los diferentes barrios,
el enfoque global de los servicios con el fin de evitar disparidades
entre comunas ricas y pobres y además equiparar los impuestos
a la propiedad. Asegurando que municipalidades ricas que antes no
contribuían a servicios como el de las instalaciones camineras
participaran al financiamiento.
La ambigüedad del nuevo gobierno es evidente. Ello ha provocado
una situación incierta que afecta gravemente a las nuevas municipalidades
específicamente la de Montreal.
Por un lado, luego de su elección el 14 de abril pasado, planteó
en primer lugar la llamada ley número 1, que exigía
que las nuevas municipalidades surgidas de las fusiones puedan proponer
a los ciudadanos de las antiguas municipalidades nuevas formas de
organización que les hicieran adherir a las nuevas ciudades.
Para ello el gobierno municipal de Montreal se plantea realizar estudios
con el apoyo de una empresa de consultantes en lugar proponer una
consulta de los ciudadanos..
Luego de ello vino la ley número 10 que planteó el itinerario
para el desmantelamiento de las municipalidades. En primer lugar,
planteaba que 10% de los ciudadanos de las antiguas municipalidades
podían exigir un referendo, luego de ello se realizarían
estudios de costos del retorno de las antiguas municipalidades. Contra
numerosas críticas, el ministro de asuntos municipales no exigió
una participación mínima en los referendos para que
estos fueran válidos. El debate colocó a federalistas
y separatistas en campos opuestos a sus posiciones respecto de la
separación de Québec de Canadá. Sin embargo,
el gobierno insistió que algunos aspectos como los impuestos
a la propiedad y el sistema de perecuación no se volvería
a la situación anterior.
Lo cierto es que la propuesta en la isla de Montreal por parte de
partidarios del desmantelamiento, algunos de ellos que están
en el gobierno municipal actual, de formar, después de los
desmantelamientos y sobre la base de la llamada fusión voluntaria
de municipalidades, una ciudad de carácter anglófona
en la isla de Montreal al lado del Montreal francófono. Una
perspectiva que haría resurgir tanto el debate lingüístico
como aquel sobre la separación de Québec.
Aunque el gobierno liberal de Jean Charest negó que permitiría
aquello, mostrando que la democracia tenía también límites
para ellos. Aunque ahora haya cedido a las presiones de los alcaldes
de las nuevas municipalidades, lo cierto es que se ha abierto una
caja de Pandora que marcará de manera indeleble el futuro del
gobierno Charest.
Esta situación se agrega al proyecto de desmantelamiento neoliberal
del llamado modelo quebequense reduciendo el rol del estado en la
economía y en el desarrollo de la burguesía francófona
y en general del carácter francófono de la provincia.
Ello bajo la consigna populista de no preguntarse lo que el estado
puede hacer por los quebequenses sino que es lo que los quebequenses
pueden hacer sin el estado. Como si el abandono creciente de los estados
neoliberales de los intereses de sus ciudadanos mostrara que se trata
de algo que trae dividendos para la población. Lo único
que pueden controlar los ciudadanos son sus organizaciones políticas.
El debate municipal se transformará en una prueba de fuego
para los liberales porque más allá de los bemoles de
la campaña por el desmantelamiento de las 42 nuevas municipalidades,
es el proyecto de desarrollo de la provincia lo que está en
juego.
RECRUDECIMIENTO DE LA RESISTENCIA EN IRAK Y LAS PERSPECTIVAS EN EL ORIENTE MEDIO.
La semana que termina mostró, con los anuncios casi cotidianos
de ataques contra militares norteamericanos y británicos que
comienza a darse el temido escenario de una vietnamización
de la ocupación de Irak por parte de las autoproclamadas fuerzas
de la coalición estadounidense británica. En
efecto, las fuerzas de ocupación no pueden hablar ahora de
operaciones aisladas o producto de delincuentes. Existe una resistencia
cierta que se alimenta de la brutalidad de la ocupación y del
hecho de que las fuerzas ocupación no consiguieron la capitulación
del régimen de Saddam Hussein quien aparecería organizando
parte de la resistencia desde las sombras.
Resistencia que también proviene de antiguos enemigos de Saddam
Hussein que ahora atacan al invasor mientras que las fuerzas de la
coalición no han conseguido dos meses después que el
presidente estadounidense declarara oficialmente terminada la etapa
militar de la guerra el 1 de mayo. No han conseguido formar un gobierno
fantoche que le permita poder comenzar a plantearse una preparación
de partir de Irak dejando un gobierno títere.
Lo cierto es que los Estados Unidos han conseguido establecer una
cabeza de playa en el medio oriente, a partir de la cual puede extender
su presencia y asegurar el control estratégico del petróleo
de la región permitiendo desligarse de las veleidades religiosas
de la monarquía de los Saud en Arabia Saudita.
También puede asegurar la sobre vivencia del estado de Israel,
su principal aliado estratégico en la región y una pieza
clave para el sometimiento económico de los países árabes.
Eso explica el súbito interés de la Casa Blanca por
imponer su llamado mapa caminero en el conflicto israelo-palestino,
imponiendo la designación del primer ministro Mahmoud Abbas
en reemplazo para la gestión de las relaciones con Israel de
Yasser Arafat. Ello posibilitó la firma de la tregua con cuatro
organizaciones palestinas bajo los auspicios de Washington.
Por otro lado, la casa Blanca ya se ha lanzado en su estrategia de
extensión de su presencia en el medio Oriente al lanzar una
ofensiva diplomática de gran agresividad contra Irán
que es sindicado como un país en vías de procurarse
la bomba atómica. Amalgamado esto también a la ofensiva
contra Corea del Norte. Una política agresiva que también
ubica en la mira a Siria.
Mientras tanto, en Afganistán la situación también
se mantiene en una situación de calma limitada, mientras se
ignora oficialmente cual fue el destino de Oussama Ben Laden cuya
captura y enjuiciamiento justificó la agresión contra
Afganistán
Lo cierto es que tras todo el ambiente de victoria de la presencia
de estados Unidos en esa región estratégica del mundo,
debe considerarse también que la Casa Blanca está en
una encrucijada porque nadie medianamente informado puede creer que
podía justificarse la guerra por los peligros que planteaba
Saddam Hussein por la posibilidad de procurarse de armas de destrucción
masiva, biológicas o químicas. A dos meses que los marines
declararon que tenían el control de Irak, todavía no
pueden obtener ninguna prueba de lo que trataron de convencer a la
opinión pública internacional. El caso en el que esto
es más evidente es en el que se refiere a la situación
de Tony Blair en el Reino Unido. Luego de la muerte de 6 marines británicos
en manos de la población protestando por la brutalidad de los
marines que no respetan sus creencias religiosas, Tony Blair pierde
apoyo y aparece estratégicamente herido no pudiendo acompañar
Washington en las nuevas aventuras que prepara contra Irán
o contra Siria.
En ese marco, es interesante destacar que las relaciones con la Unión
Europea, aunque las relaciones hayan mejorado, existe una disputa
importante que es reflejo de lo que ocurre a nivel económico
donde con la
crisis económica profunda que viven los Estados Unidos al borde
de la deflación semejante a la de los años treinta buscan
en el gasto armamentista y el desarrollo del complejo militar-industrial
una vía de escape que permita relanzar el ciclo de acumulación
de capital.
La muerte de mas de cincuenta soldados estado-unidenses desde el fin
de la guerra y la preocupación creciente de Washington muestran
los límites de la potencia estadounidense y la posibilidad
de que con la llegada de nuevos muertos se produzca el desinflamiento
de la estrategia guerrera de estados Unidos porque efectivamente no
están dadas las condiciones para que puedan asegurar de manera
permanente su presencia en la región.
MÁS ALLÁ DEL DEBATE SOBRE EL DESMANTELAMIENTO DE LAS GRANDES MUNICIPALIDADES EN QUEBEC
Los gobiernos de los países de la Comunidad Andina de Naciones
Bolivia, Ecuador Colombia, Perú y Venezuela reunidos en Colombia,
acordaron el sábado 28 de junio establecer un plan de trabajo
y un cronograma que sirva de hoja de ruta para concluir un acuerdo
de libre comercio entre la Comunidad Andina de Naciones y el MERCOSUR,
integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay y del cual Bolivia
y Chile son asociados. Se espera que las negociaciones concluyan a
fines de 2003, lo cual plantea un avance importante y de carácter
inmediato.
Se trata de una decisión importante porque el establecimiento
de un eje CAN-MERCOSUR, no solamente posibilita mejores capacidades
de negociación con Washington respecto de la Zona de libre
comercio de las Américas, sino que además plantea las
posibilidades de que la región latinoamericana vuelva a resucitar
los planes de integración de Simón Bolivar que permitirían
que la región pueda jugar un rol importante a nivel mundial
ya que el CAN cuenta con un producto interno bruto de 300 mil millones
de dólares y con 120 millones de consumidores y el MERCOSUR
con 236 millones de personas cuenta con 890 mil millones de dólares
de PIB.
Ciertamente, el acuerdo tiene como bemol la tradicional falta de voluntad
política de los gobiernos de la región y es gracias
al liderazgo del presidente Lula de Brasil que se abre esta posibilidad.
En el caso de la CAN fue la visión del presidente Lucio Gutierrez
que asumió la presidencia anual de los países andinos.
Por su parte el presidente de Venezuela Hugo Chavez juega también
un rol importante en la constitución de esta fuerza sudamericana
de negociación del tratado de libre comercio de las Américas.
Por su parte, los gobiernos de países como Perú y Colombia
ven en la posibilidad de integración algo que no excluye el
ALCA y replantean incluso seguir la vía de Chile al buscar
un acuerdo de libre comercio bilateral con estados Unidos.
La elección de Nestor Kirchner en Argentina abrió las
puertas al resurgimiento del MERCOSUR y el desarrollo de un liderazgo
de estos dos importantes países en Sudamerica. Existe ya un
principio de acuerdo de avanzar hacia el establecimiento de una estructura
política en el MERCOSUR que tiende a seguir el modelo de la
Comunidad europea.
Lo cierto es que después de la elección de Ignacio Lula
da Silva a la presidencia en Brasil y de Nestor Kichner en Argentina,
algunos analistas comienzan a hablar del surgimiento de un nuevo eje
favorable a un desarrollo propiamente latinoamericano basado en una
alianza de carácter más o menos estratégica entre
países que se caracterizan por sus críticas a la política
imperialista de Estados Unidos y que luego del fracaso de las experiencias
neoliberales están en búsqueda de nuevas alternativas.
En este sentido y en base a las relaciones privilegiadas que se perciben
entre el Brasil del Lula, la Venezuela de Hugo Chavez la Argentina
de Nestor Kirchner a la que se agrega la Cuba de Fidel Castro que
comienza a encontrar aliados latinoamericanos en su cruzada de mantener
su independencia nacional. Ello refuerza el componente propiamente
latinoamericano de búsqueda de alternativas regionales que
permitan negociar en mejores condiciones la incorporación a
la mundialización..
En primer lugar debe plantearse que aunque luego de sus primeros seis
meses de gobierno, el presidente Ignacio Lula da Silva no ha obtenido
éxitos dramáticos. Sin embargo, ha comenzado planes
para la eliminación del hambre y el mejoramiento de las condiciones
de vida de los brasileños, ubicando esas preocupaciones al
centro de la política del estado abandonando el esquema del
chorreo que caracteriza al neoliberalismo, que se impuso
gracias a la herramienta de la deuda externa y los planes de ajuste
estructural. Posteriormente con la disminución del rol del
estado y el desarrollo de privatizaciones y la apertura a las compañías
transnacionales abandonando el desarrollo de la industria nacional
por la necesidad de adaptarse a la globalización.
Aunque el plan de gobierno de Lula diste mucho de ser un plan de tipo
socialista radical su intención de negociar de mejor modo la
estructuración de la Zona de Libre Comercio de las Américas,
el ALCA, hace que ese proyecto de Washington encuentre dificultades
que hacen que los Estados Unidos prefieran acuerdos bilaterales que
toleran que la región pueda avanzar en planes de integración
propios.
Por su parte el gobierno de Hugo Chavez juega efectivamente un rol
internacional importante. Más allá de su discurso populista
y sus posiciones económicas que distan mucho de ser revolucionarias,
constituye efectivamente una base importante de resistencia propiamente
latinoamericana frente a las presiones del gobierno estadounidense
de instalar el ALCA. De algún modo, Chavez que deberá
pasar el referendo revocatorio acordado con la oposición para
este otoño, necesita la conformación de este eje propiamente
latinoamericano para sobrevivir.
Por otro lado está el reciente gobierno de Nestor Kishner en
Argentina que en sus primeras acciones parece recoger por lo menos
algunos aspectos positivos del populismo peronista rompiendo con la
tendencia pro-estadounidense y de denuncias de corrupción del
Carlos Saúl Menem. Ciertamente el nuevo gobierno no responde
necesariamente a las exigencias de los movimientos sociales de todo
tipo surgidos en oposición a la privatizaciones de Menem o
al corralito del presidente de la Rúa. Sin embargo, la victoria
conseguida con la renuncia del jefe de la Corte suprema y hombre de
confianza de Menem esta semana permite augurar las posibilidades de
una relativa disminución de la corrupción, porque el
control de la Suprema le permitió a Menem hacer pasar las privatizaciones
y asegurarse de su impunidad corruptora. Ciertamente la situación
Argentina es extremadamente grave sobre todo en lo que respecta a
las posibilidades efectivas de una mejor distribución de los
ingresos y las exigencias del FMI para la renegociación de
una deuda externa muy elevada son draconianas. Sin embargo, se abre
un nuevo periodo que la integración sudamericana puede favorecer.
Está además el rol que Cuba puede jugar en este proceso.
Está claro que luego del desplome del bloque socialista del
este europeo en 1990 y la adaptación de la revolución
cubana al nuevo contexto, la isla caribeña vive al ritmo de
la supervivencia mediante una incorporación limitada al mercado
mundial y una apertura al capital extranjero guardando aspectos esenciales
del sistema político socialista fortaleciendo sus características
de experiencia de liberación e independencia nacional a como
de lugar. En ese marco, luego de un aislamiento destructor, el surgimiento
de estos nuevos gobiernos sur-americanistas constituye
una posibilidad cierta para que la isla caribeña puede ampliar
su comercio y encontrar un apoyo político que permita salir
del aislamiento. Lo cierto es que el arrecio de la campaña
estadounidense dirigida por el representante estadounidense en la
isla en el marco de una nueva fase de agresión y las presiones
de Washington sobre la Unión europea hacen de esta ampliación
de las alianzas una cuestión de sobrevida.
Ciertamente, esta tendencia no termina en los gobiernos, al contrario,
se trata de una corriente profunda que se plasma en el desencanto
de los movimientos sociales contra las dictaduras contra las democracias
restringidas surgidas de los retornos de gobiernos civiles. Hoy, en
América del Sur no existe ninguna dictadura militar abierta,
sin embargo las esperanzas de desarrollo económico de bienestar
de los pueblos se hacen esperar. En ese sentido deben destacarse diferentes
experiencias de movimientos sociales en los países latinoamericanos
y la búsqueda de nuevos mecanismos frente al fracaso de las
experiencias neoliberales. El caso argentino es un ejemplo importante.
Está el movimiento social tras la alta votación obtenida
por Evo Morales en Bolivia. Está el movimiento que depuso al
gobierno de Fujimori en Perú y que ahora le hace la vida dura
a Toledo. Está la corriente de fondo del movimiento indígena
y social que llevó a Lucio Gutierrez al poder en Ecuador. La
que sustenta el gobierno de Hugo Chavez en Venezuela. A ello se puede
agregar incluso la experiencia colombiana donde la guerrilla se nutre
precisamente del mantenimiento de una situación de iniquidad
y exclusión política y de violencia que es fomentada
desde el norte.
La iniciativa de establecer un acuerdo de libre comercio entre la
Comunidad andina de naciones y el MERCOSUR es una novedad importante
porque resucita la posibilidad de la integración de América
del sur. En este marco, propio a los años 2000 en que el mundo
aparece marcado por el carácter unipolar de la organización
política y con la existencia de una economía que cada
vez más desconoce fronteras, el surgimiento de gobiernos de
corte latinoamericanista constituye una novedad importante porque
revelan el inicio de una nueva fase de intentos por transformar la
región en un actor independiente en la escena mundial.
Marcelo Solervicens
Las
opiniones expresadas en este artículo, son de exclusiva responsabilidad
de su autor |
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