arte arte latino por MARCELO SOLERVICENS
Ir a la Portada Comentario del Domingo 26 de Octubre del 2008



Marcelo Solervicens

1.- Perspectivas sobre las elecciones en Estados Unidos.
2.- Perspectivas sobre la crisis del capitalismo mundial.
3.- El panorama político canadiense después de las elecciones al parlamento federal en Canadá.


  
   1.- Perspectivas sobre las elecciones en Estados Unidos.

El 4 de noviembre próximo, dentro de 9 días, los electores estadounidenses votarán para elegir el presidente y vicepresidente de estados Unidos además de parte del Senado y la totalidad de la cámara de representantes.

Se trata de elecciones que han concitado la atención mundial no sólo por el peso de la economía y la política estadounidense en el mundo, sino que además porque el candidato presidencial demócrata Barack Obama, el primer afroamericano que puede acceder a la presidencia, podría terminar con los nefastos años de presidencia republicana de Georges Bush.

En el contexto de la crisis financiera internacional, generada precisamente por las políticas de laisser faire que se reforzaron bajo el gobierno republicano de Georges Bush, el discurso de Barack Obama concita una ola de popularidad que recuerdan el interés despertado por la elección de John Kennedy en los sesenta; y ello, para importantes segmentos de la población, para líderes políticos o vedettes como Oprah, que tienen más influencia en estados Unidos que los políticos. Popularidad que queda de manifiesto cuando hasta Republicanos como Colin Powell antiguo secretario de estado de Bush, o el antiguo portavoz de Bush y varios intelectuales republicanos anuncian que apoyan al candidato demócrata. Una popularidad que desborda las fronteras como lo prueban algunas encuestas; porque se le atribuye que representa un cambio de la política unilateralista y guerrera de la administración Bush por un enfoque multilateral y de diálogo.

Pero son solamente los votantes estadounidenses quienes votan y los observadores indican que a las encuestas que dan ganador a Barack Obama, deben descontarse algunos puntos de porcentaje, porque los electores no desean confesar que no votarán por un afroamericano a la presidencia de Estados Unidos. Contra ello puede argumentarse que Barack Obama ha conseguido que aumente el número de electores sobre todo de la población afroamericana y los jóvenes. Otro antecedente positivo para Obama es que los demócratas ganaron las elecciones al Congreso hace dos años.

John McCain el candidato del partido conservador, aunque se ha presentado como opuesto a Bush, no ha conseguido generar la corriente de simpatía en el electorado, pero está sólidamente respaldado por la derecha conservadora y religiosa, por elegir como su candidata a la vicepresidencia a Sara Palin, y ha realizado una campaña negativa de gran envergadura aunque no ha podido juntar tanto dinero como Obama. Por ello es que los analistas consideran que a pesar de las encuestas subsiste la incertidumbre sobre los resultados. La experiencia de las elecciones de 2000, hacen dudar de la seguridad absoluta de una victoria.

Más allá de las diferencias de estilo, las diferencias entre las políticas de los candidatos son de matices pero, los matices son importantes. Barack Obama plantea el retiro de Irak, también con matices de diferencias McCain que se plantea como un outsider de Washington señala lo mismo. Por su parte, Barack Obama al igual que McCain plantean fortalecer la presencia estadounidense en Afganistán y señalan que apoyan sin condiciones al estado de Israel. La diferencia principal es que Obama insiste en que debe considerarse negociar con los enemigos y también con los aliados. Esto hace que se perciba que Obama tendrá una política que será menos unilateral que la de Bush. Lo cierto es que no debe olvidarse que Obama será el presidente de estados unidos y defenderá principalmente los intereses de Estados Unidos y en ello percibe al igual que McCain que los intereses de Estados Unidos coinciden con los del mundo.

Según diversos analistas, es la crisis financiera lo que más popularidad le da a Barack Obama, en la medida en que está ligada al balance de la administración Bush. Ello aunque la situación actual de crisis se debe a las políticas tanto de Clinton como de Bush. Está claro que Obama aparece como el más capaz de enfrentar la crisis porque ella requiere de cambios en las orientaciones económicas.

En política hacia América latina, el candidato republicano John McCain representa la continuidad. En el caso de Obama, aunque existen grandes áreas de incertidumbre, lo claro es que tendrá una política para recuperar una región que ha escapado a la zona de influencia de Estados Unidos durante la administración Bush, más preocupada por otras regiones del mundo. Los Estados Unidos abandonaron sus políticas de crear una zona de libre comercio de Alaska a la Tierra del Fuego; su guerra contra las drogas y contra el terrorismo en la región se traduce en la desestabilización y apoyar ataques sediciosos contra los gobiernos de Evo Morales, de Hugo Chávez y de otros gobiernos populistas en la región. Lo que debe esperarse de la política de un presidente Barack Obama, es una política de acercamiento de Washington hacia los gobiernos latinoamericanos proclives a Washington y una política que busque retomar la influencia estadounidense frente a la creciente presencia europea.


   2.- Perspectivas sobre la crisis del capitalismo mundial.

El La crisis financiera sigue haciendo estragos en la economía mundial. Aunque comenzó hace un año con la crisis de liquidez de los instrumentos financieros asociado a hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, se ha transformado en una crisis financiera mundial por la interpenetración del mercado financiero mundial que según los analistas ha perdido más del 35% de su valor. Se trata de cifras enormes, con varios ceros, donde cuentan.

La solución momentánea ha sido que los gobiernos de los países desarrollados, a través de los bancos centrales, han decidido inyectar enormes sumas de dineros en los bancos y compañías financieras privadas, para evitar la paralización del mercado del crédito en los países y a nivel mundial; y garantizar los ahorros evitando el colapso del sistema financiero. En el terreno inmediato, los gobiernos están dispuestos a salvar todos los bancos que sea necesario para evitar un crack financiero como el de los años 30. En Canadá la crisis a afectado en menor medida por la reglamentación bancarias existentes y porque precisamente no se habían implementado a fondo las medidas neoliberales de desreglamentación aplicadas en Estados Unidos y en Europa.

Pero las inyecciones de dinero no parecen ser suficientes y la economía mundial entra en periodo de recesión, lo que si va a afectar Canadá, donde la economía depende de sus exportaciones en cerca del 40%, principalmente destinadas a Estado Unidos.

En este marco, la constatación que refleja el consenso de los observadores es que el modelo de capitalismo mundial neoliberal que se ha instalado en los últimos 30 años está en crisis. El anterior jefe de la reserva federal estadounidense, Alan Greenspan, reconoció esta semana, frente a una audiencia del congreso estadounidense, que se equivocó al pensar que el mercado podía regularse sólo. Muchos críticos coinciden que la crisis revela nuevamente que el mercado no es capaz de auto-regularse, que la mano invisible del mercado no existe. Lo importante es que sea un exponente prestigioso del neoliberalismo como Alan Greenspan quien reconozca que la ausencia reglamentación que explica la crisis actual, revela que pragmáticamente se están buscando alternativas para salvar el capitalismo.

Diversos autores plantean que se vive la crisis final del capitalismo. En un análisis en Le Monde Immanuel Wallerstein, plantea, en referencia a los ciclos de la economía-mundo descritos por el economista Fernand Braudel, que la era de la hegemonía estadounidense ha terminado y que el capitalismo ha entrado en su fase final, la que sin embargo puede durar 100 años y que no se sabe aún que será lo que le reemplazaría. La tendencia actual apunta a una fase de multilateralismo, por la declinación de la superpotencia estadounidense, por la fuerza adquirida por la comunidad Europea y por el surgimiento de nuevos polos económicos entre los llamados países emergentes, como la república popular China o la India.

Entre estas visiones extremas, otros señalan que el neoliberalismo actual sería reemplazado por un neo-keynesianismo, por la corriente de pensamiento económico del economista británico John Maynard Keynes enarbolada en los años treinta. Una percepción que, entre otras cosas, se caracterizaría por el retorno de la intervención del estado en la regulación económica por la vía de anticipar beneficios. Un modelo que imperó antes del modelo neoliberal y que se le conoció como el Estado Providencial que trajo consigo a la sociedad de consumo, como base del crecimiento económico. Para algunos lo que se requiere es un nuevo New Deal, en referencia a la política adoptada por el presidente Franklin Delano Roosevelt en los años 30, para sacar a Estados Unidos de la recesión prolongada que siguió a la crisis financiera del liberalismo económico en Octubre de 1929.

En el terreno inmediato, la solución para la crisis producida por la ausencia de reglamentación es precisamente de reglamentar y disciplinar el capital financiero, Se ha popularizado incluso la propuesta altermundialista de la necesidad de eliminar los paraísos fiscales.

Lo importante es que el debate sobre las alternativas al modelo neoliberal, y del debate del fin del capitalismo no hace mas que comenzar. Luego del desplome de las experiencias socialistas del llamado socialismo real del este Europeo, de las transformaciones del llamado socialismo en China, del pensamiento socialista que subsiste en enclaves irreductibles como Cuba, que está presente en la retórica de populismos de izquierda como en Venezuela y en Bolivia, Existe un abanico de posiciones no se detiene allí, porque se conjugan con las nuevas tendencias por otra mundialización y con la preocupación ecologista. Es necesario relanzar el debate amplio porque se trata de un momento importante de viraje de la economía mundial y de un sistema internacional cada vez más imbricado y sometido a perspectivas destructivas. Es un tema abierto para la reflexión, porque millones de expertos no vieron venir lo que ocurre hoy y saben menos lo que ocurrirá mañana. El regreso del estado que anuncia un retorno de la política puede reabrir espacios para la influencia ciudadana en la búsqueda de alternativas.



   3.- El panorama político canadiense después de las elecciones al parlamento federal en Canadá.

Las elecciones al parlamento federal canadiense del 14 de octubre resultaron en la reelección de un gobierno minoritario para el partido conservador de Stephen Harper, vale decir que todo el proceso electoral de 35 días no sirvió para mucho. Veamos el panorama que resultó de las elecciones porque hubo algunos cambios de tendencias.

El partido conservador de Stephen Harper con 19 nuevos diputados, ganó 143 escaños, mas cerca de la mayoría necesaria de 155 escaños, pero no lo suficiente. La provincia de Quebec, donde fracasó la campaña electoral conservadora, fue distintiva porque fue casi el único lugar donde los conservadores bajaron su votación, aunque conservaron 10 escaños. Harper señaló en una entrevista poco antes de las elecciones, que dos mandatos minoritarios consecutivos eran un fuerte mandato, pero lo cierto es que fracasó en convencer suficientes canadienses, para que le dieran un gobierno mayoritario y deberá considerar la oposición, por lo menos a mediano plazo.

Stephen Harper había apostado a que era el mejor momento para obtener un gobierno mayoritario; aprovechando la debilidad del partido liberal. Es la única explicación válida para que haya llamado a elecciones contra su propia ley de elecciones parlamentarias con fecha fija. La tesis del parlamento disfuncional no es justificada.

Los liberales de Stephane Dion con 76 diputados, (77 después del reconteo en una circunscripción quebequense esta semana), obtuvieron el peor resultado electoral de su historia; con apenas 24% de los votos. Perdieron 18 escaños, sobre todo en la provincia de Ontario. Stephen Dion no consiguió ganar adeptos para su llamado viraje verde de imponer el impuesto al carbono, que era la pieza central de su estrategia electoral. Muchos analistas creen que fue gracias al voto de los electores quebequenses que Harper no obtuvo un gobierno mayoritario.

Luego de mantener el suspenso, el jefe del partido liberal Stephen Dion señaló el lunes de esta semana, que renunciaba, asumiendo la responsabilidad por la derrota de su partido, pero que seguiría como jefe del partido Liberal hasta que se le encuentre un sucesor en el congreso liberal previsto para el mes de abril de 2009. La carrera para la elección del próximo jefe del partido liberal ya está lanzada y los que aparecen con mayores posibilidades son Michael Ignatief, y Bob Rae, pero existen por los menos otros 6 o 7 candidatos. Lo cierto es que los liberales quieren evitar los costos y la división que les provocó la última campaña cuando Stephane Dion terminó siendo elegido por la división entre Bob Rae y Michael Ignatief y no por ser el más popular en el partido.

El Nuevo partido demócrata, NPD, aumentó levemente su votación. Consiguió la reelección de Thomas Mulcair en Outremont, siendo la primera vez que el NPD consigue ganar un diputado en Quebec en una elección general. En el resto del país no hubo grandes diferencias. Está claro que los escaños del partido liberal se fueron hacia los conservadores y no hacia el NPD. Lo cierto es que pese a una buena campaña, el NPD parece haber llegado a un máximo.

Por otro lado el partido verde con 7% de los votos le costó votos tanto al NPD como a los liberales, y no se puede señalar que haya resultado el voto estratégico a la excepción de Quebec.

El bloque quebequense ganó 50 escaños en Quebec (49 después del reconteo de esta semana). Gilles Duceppe hizo una excelente campaña logrando galvanizar los quebequenses contra las políticas conservadoras de Harper en materia de cultura y de delincuentes menores. También aprovechó el error de los conservadores de plantearse dirigir la campaña electoral desde Ottawa y no dejar hablar a los candidatos conservadores, por lo que en la práctica estos no hicieron campaña en muchas circunscripciones. Los conservadores perdieron el momentum que tenían en Québec y a pesar que Harper vino en repetidas oportunidades, fue el Bloque quebequense quien aparece como el mejor representante de los quebequenses en la escena federal. Una situación que remonta a la no adhesión de la asamblea nacional de Quebec a la Constitución en 1983. De ser un fenómeno pasajero y cuestionado en todas las campañas, el Bloque quebequense sigue formando parte del panorama canadiense, no sólo como parte del proyecto soberanista, sino que además como evidencia de que las aspiraciones de Quebec no son representadas por ninguno de los partidos federales.

Otro antecedente importante de las elecciones es la abstención. Con una participación por debajo del 60%, por primera vez, hay una pérdida importante de legitimidad de la clase política. Frente a un llamado a elecciones sin un plan de gobierno claro, sin alternativas claras, 40% de los electores prefirieron no ir a votar. Podría decirse que en Canadá se está practicando la consigna de que la política es el arte de evitar que la gente se ocupe de lo que le concierne.

Finalmente, aunque Stephen Harper consiguió renovar su mandato minoritario, no alcanzó su objetivo de ganar una mayoría que le permitiera gobernar sin problemas. Ello a pesar que la oposición estaba en las peores condiciones, porque la oposición estaba dividida y porque los liberales, que es otro partido de alternancia, tenían un líder impopular. En el futuro será más difícil aún, porque los vientos cambian y son desfavorables para las políticas neoliberales que defiende Harper. Los liberales tienen la posibilidad, nuevamente, de elegir un jefe que capitalice sobre la desconfianza de buena parte de los electores contra Harper y es difícil que ahora pueda reconquistar a los quebequenses.


   Marcelo Solervicens                Desea escribir al autor ?                 Desea ver articulos anteriores ?
Marcelo Solervicens es Cientista Político de la Universidad de Montreal y Secretario General de AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias). Colabora con TuGuíaLatina de Montreal desde su fundación en Febrero 2002. Las opiniones expresadas en este artículo, son de exclusiva responsabilidad del autor.



TuGuíaLatina - © - 2002 - 2008 / Todos los derechos reservados
Valid XHTML 1.0 Transitional