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Temas del Domingo 25 de Abril, 2004
1.- EL DESMEMBRAMIENTO DE LAS MUNICIPALIDADES FUSIONADAS EN QUEBEC.
2.- LA LEY DE IMPUNIDAD DE LOS CULPABLES DE VIOLACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS EN CHILE.
3.- EL COMERCIO DE SERVICIOS Y LA GLOBALIZACIÓN
EL
DESMEMBRAMIENTO DE LAS MUNICIPALIDADES FUSIONADAS EN QUEBEC.
Esta semana el ministro de asuntos municipales de Québec,
Jean Marc Fournier dio el vamos al proceso que llevará a los
referendos que permitirán la desfusión de las municipalidades
impuesta por el anterior gobierno del partido quebequense. Se concretiza
así una promesa controvertida de los liberales de Jean Charest
que no deja a nadie contento.
Como se recordará, fue la ministro de asuntos municipales del
gobierno del partido quebequense Louise Harel que impulsó la
ley que fusionó 212 municipalidades en la isla de Montreal, en
Québec, en Gatineau, entre otras regiones. Ello provocó
gran rechazo en algunas antiguas municipalidades sobre todo en la Isla
de Montréal llevando a la promesa de Jean Charest que si ganaban
las elecciones consultarían los electores pudiendo aquellos que
lo deseaban poder volver a las antiguas municipalidades. Según
muchos observadores este fue uno de los factores que explicó
la derrota del partido quebequense en las elecciones del 14 de abril
del año pasado.
Fue así que esta semana, en medio de controversias y nuevas críticas
de diferentes sectores, el ministro de asuntos municipales Jean Marc
Fournier, dio a conocer los 42 estudios sobre los costos de las desfusiones
de municipalidades en Québec. Se inició ya oficialmente
la campaña (aunque todavía no se cuentan los gastos) y
se formaron ya los comité-s por el Si y por el no. Para que existan
referendos en el territorio de una antigua municipalidad fusionada,
deben inscribirse para pedir el referendo por lo menos el 10% de los
habitantes de las municipalidades en cuestión entre el 16 y el
20 de mayo. Los electores de esas municipalidades serán llamados
a referendo el 20 de junio a responder a la pregunta siguiente : Es
UD favorable al desmembramiento de tal aglomeración
y a la constitución para el sector tanto de una entidad
municipal conforme a la ley de reorganización de ciertas municipalidades.
Para que gane el desmembramiento, deben participar en la votación
por lo menos el 30% de los electores inscritos.
Los estudios sobre los costos de la desfusión dados a conocer
por el ministro, muestran una situación menos favorable que lo
que se esperaba, porque no se vuelve a la situación anterior.
El ministro publicó estudios que indican que la desfusión,
o el desmembramiento, como se le llama ahora de las municipalidades
fusionadas, se traducirán en aumentos de impuestos de entre el
14% y 26% para los contribuyentes de la Isla de Montreal.
Además, no se volverá a la situación anterior porque
la nueva ley de los liberales entrega poder real a la ciudad centro.
En la instancia política de aglomeración las ciudades
desfusionadas tendrán un peso ponderado de acuerdo a su peso
demográfico. No sólo ello, sino que la ciudad centro tendrá
un derecho a veto sobre todas las decisiones de las municipalidades
desmembradas de su territorio en temas que puedan afectar la aglomeración.
Ello significa que en las municipalidades que se desfusionen los ciudadanos
perderán poder decisional sobre el 60% de los servicios que ayudan
a pagar. Aunque el gobierno de Jean Charest cumple la promesa de permitir
que los ciudadanos se pronuncien sobre la desfusión, también
cumple con la promesa de no volver a la situación anterior. Al
hacerlo, deja las desfusiones como una decisión de tipo identitaria
que puede provocar grandes frustraciones en diversas municipalidades.
La nueva propuesta no favorece ni a los partidarios del desmembramiento
ni los partidarios de mantener las fusiones.
Los efectos del proceso referendario implican una desestabilización
de las grandes ciudades construidas por el partido quebequense, según
ellos para responder de manera adecuada a la mundialización.
Incluso los pequistas amenazan con volverlas a fusionar en el futuro.
Lo peor sin embargo sería que se provoque una división
en la Isla de Montreal sobre una base económica de municipalidades
ricas como Westmount. O bien, una división sobre una base de
tipo lingüística despertando un debate que a nadie le interesa
revivir. Además, como el poder político estará
concentrado en las ciudades centro, se vivirán situaciones de
constante discusión y debate.
Si el gobierno de Jean Charest deseaba poder recuperar parte de la popularidad
perdida y demostrada con las numerosas manifestaciones de protesta en
su primer aniversario, está claro que no le resultará
positivo el proyecto de desmembramiento de las municipalidades. Además,
el gobierno provincial se lanza en el proceso cuando se ve cada vez
más probable que el gobierno federal de Paul Martin, anuncie
elecciones al parlamento federal en la misma fecha, con lo que el debate
sobre las municipalidades no podrá más que favorecer a
los candidatos del Bloque quebequense que benefician de popularidad
por haber denunciado durante años el escándalo de las
llamadas comanditas, demostrando con ello que si tiene un rol que jugar
en Ottawa.
La concretización del proyecto de desmembramiento de las municipalidades
fusionadas no deja a nadie contento. Esto se debe a que el gobierno
se inscribe en una posición de Poncio Pilatos, siendo que de
acuerdo a la Constitución canadiense y toda la jurisprudencia,
establecida por la Federación Canadiense desde sus inicios, en
1871, son las provincias quienes son las responsables de la organización
municipal. La falta de liderazgo de los liberales en la materia provoca
gran confusión y es incomprensible porque afecta el sistema político.
LA
LEY DE IMPUNIDAD DE LOS CULPABLES DE VIOLACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS
EN CHILE.
En medio de una relativa indiferencia provocada por el
cerco informativo de los medios de derecha, que rige en Chile cuando
se trata de temas de justicia en materia culpables de violaciones de
derechos humanos durante la dictadura de Pinochet, pasó una etapa
crucial el proyecto de ley que es denunciado por las organizaciones
de familiares de detenidos políticos desaparecidos como una ventana
o una puerta a la consolidación de la impunidad. Se vive entonces
la situación paradojal en la que un presidente socialista, perseguido
por la dictadura pinochetista y que lidera ahora el gobierno de la Coalición
Concertación Partidos por la Democracia n Chile que gobierna
ese país sudamericano desde hace 14 años, aparece propiciando
con el proyecto no hay mañana sin ayer nada menos
que reducir las penas de culpables de violaciones de derechos humanos
y abrir la puerta a cerrar los procesos por la aplicación de
la ley de amnistía de los militares.
Como se recordará, los militares chilenos permitieron en 1989,
elecciones competitivas que permitieron el retorno de gobiernos civiles
y una democracia limitada en el marco establecido por el mantenimiento
, con algunas correcciones (plebiscitadas en junio de 1989) de la Constitución
fascista impuesta por Pinochet en 1980. También en el marco de
la continuidad del modelo económico neoliberal. Como corolario
de la llamada transición chilena, que algunos consideran todavía
vigente, se estableció como condición más o menos
explícita (algunos hablan de un pacto secreto) de que no se tocara
un hombre de los militares por juicios de violaciones de derechos humanos.
Pese a que han existido algunos casos ejemplares, ese plan ha sido respetado.
Ciertamente, el gobierno chileno estableció en parte la verdad
de lo ocurrido con el informe de la comisión de la verdad y la
reconciliación, pero ha sido incapaz de hacer justicia, prefiriendo
optar por varios intentos de dar un punto final al tema de los derechos
humanos haciendo concesiones a los militares que permitan cerrar los
casos de detenidos políticos desaparecidos. Ha sido más
bien el trabajo de los abogados de derechos humanos lo que permitió
en primer lugar que se limitara la aplicación de la ley de amnistía
por la aplicación de la figura del secuestro permanente en casos
de detenidos desaparecidos, lo que obliga a los tribunales a mantener
los casos abiertos en ausencia del cadáver de los presos políticos
desa´parecidos o que se sepa con certidumbre que han muerto. El
proceso más emblemático, aquel lanzado contra el dictador
Pinochet, a su regreso desde la London Clinic, terminó
en una impunidad a la chilena producto de la evaluación negativa
del estado de salud del ex-dictador. Ello le permite vivir el resto
de sus días sin ser incomodado a cambio de que no juegue un rol
político activo.
Diversos gobiernos de la Concertación de partidos por la democracia
han intentado establecer leyes que permitan cerrar los casos de detenidos
desaparecidos a cambio de información. La Iglesia católica
también lo ha intentado en aras de la reconciliación nacional..
Todo parece indicar que sin un despertar de las conciencias este podría
ser la vez que ganara la instalación de la impunidad. Según
los observadores esta propuesta se inscribe en un pacto con los militares
que si permitirá cerrar los casos. En efecto, Tanto Aylwin como
Frei plantearon en su momento proyecto proyectos fallidos que buscaban
cambiar información por impunidad. En esas oportunidades los
socialistas de la coalición gobernante habían rechazado
esas propuestas.
La propuesta del gobierno actual es de compensar la entrega de información
que permitiría cerrar los caso de detenidos desaparecidos que
son fuente de hostigamiento para los militares a cambio de reducción
de penas. Tras ello, sin embargo está el cierre de los casos
de detenidos desaparecidos mediante la aplicación inmediata del
decreto de amnistía. Este proyecto está balanceado por
propuestas de reparaciones monetarias para los familiares de las víctimas
quienes las necesitan verdaderamente por su precaria situación
económica. Esta situación de casi chantaje es denunciada
por la agrupación de familiares de detenidos desaparecidos.
En efecto el mentado proyecto, que modifica la ley de reparaciones,
tuvo un rápido despacho en la comisión de derechos humanos
y en la comisión de hacienda quedando listo para un voto en pleno.
También fue aprobado por unanimidad el proyecto que para borrar
anotaciones prontuarias por delitos contra la ley antiterrorista durante
la dictadura, quedó en suspenso la aprobación del proyecto
de incentivos con atenuantes de penas y eximentes de responsabilidad
en casos específicos, para quienes entreguen información
útil para dar con el paradero y destinos e detenidos desaparecidos.
Aunque el gobierno insiste que los tres proyectos no están ligados
esta claro que son un paquete, como lo denuncia Mireya Garcia de la
Agrupación de familiares de detenidos desaparecidos.
Si el proyecto no pasó completo y la parte de los incentivos
a la entrega de información sobre detenidos desaparecidos y ejecutados
políticos, debe volver a discutirse. Ello es porque fue cuestionado
por la pinochetista Unión demócrata independiente en lo
que se refiere al traspaso de las causas de las fiscalías militares
a los tribunales civiles en un plazo de 30 días después
de decidida la ley. La derecha objeta esa disposición del proyecto
porque podría permitir que reabran casos que ahora estén
cerrados por la fiscalía militar que considera solamente a los
que hacían el servicio militar obligatorio y los civiles en tareas
sanitarias. Aunque se rumorea la existencia de una nueva redacción
el proyecto volverá ala comisión de derechos humanos para
una nueva aprobación que el ministro del interior Miguel Insulza
considera una formalidad, que será de fácil corrección.
Según las organizaciones de derechos humanos, se trata de que
la Concertación justificaba el proyecto porque contiene elementos
de impunidad mientras que la derecha busca obtener más impunidad
aún, ello sin que ningún parlamentario haya acogido las
demandas de justicia de los familiares de las víctimas o sus
organizaciones.
A poco más de treinta años del golpe de estado en Chile
y de 14 años de retorno de gobiernos civiles, la democracia chilena
sigue manteniendo la deuda de justicia. El carácter imprescriptible
de los cientos de casos de detenidos políticos desaparecidos
y de la ley de amnistía en esos casos, hace que las gestiones
del gobierno chileno estén reñidas con el derecho internacional
y las convenciones en la materia firmadas por el gobierno de Chile.
Aunque el gobierno de Ricardo Lagos viva la tentación de cerrar
definitivamente el capítulo de los derechos humanos en Chile
mediante la aplicación de la ley de amnistía o de hacer
justicia en la medida de lo posible, está claro que constituye
una mala solución. Mientras en Argentina se enfocan de manera
correcta esta problemática, Chile se hunde nuevamente en lo inaceptable,
aunque ello se cubra por el manto de la reparación a los familiares
de las víctimas. Una situación que debe interpelar no
sólo a los chilenos en Montreal sino que a todos los latino-americanos,
que deben apoyar los organismos de derechos humanos en su lucha por
la justicia. Porque nada termina antes de haberse terminado bien.
EL
COMERCIO DE SERVICIOS Y LA GLOBALIZACIÓN.
La globalización volvió a la noticia esta
semana con las reuniones de la Organización Mundial de Comercio,
con las del G7 y las del Banco Mundial y el FMI, en Washington. En ellas
los grandes delmundo se felicitaron de que este año la economía
mundial crecerá en 4,5%.
Sin embargo, todo no es rosa. En efecto, esta semana en Ginebra los
147 países miembros de la Organización mundial de comercio,
OMC, no se pusieron de acuerdo para salir del impasse en las conversaciones
creado en la reunión interministerial de Cancún en Septiembre
del año pasado. Ello significa que la actual ronda de negociaciones
que debiera terminar a fines de 2004, se encuentra en dificultades.
Como se recordará, los países en desarrollo organizados
principalmente en el fugaz G-20, exigían que los países
desarrollados se comprometieran a fijar una fecha para la eliminación
total de las subvenciones que Estados Unidos o la Unión Europea
acuerdan a sus exportadores.
Al centro de este debate están principalmente los nuevos temas
relativos al comercio de servicios y los derechos de propiedad.
En efecto, más que el Banco mundial o el Fondo Monetario Internacional,
(creado a fines de los años 40) debe recordarse que la Organización
Mundial de Comercio es uno de los pilares de la globalización
neoliberal en la medida en que empuja constantemente en favor de nuevas
formas de liberalización del comercio y la producción
basada en el paradigma neoliberal que considera que el incremento del
comercio lleva al desarrollo económico.
Como se recordará, hace diez años, el 15 de abril de 1994
fue firmado el Acuerdo de Marrakech que dio origen a la OMC, al final
de llamada ronda de Uruguay. Una consecuencia directa del fin de la
guerra fría y organización motor de la globalización.
Además de crear la OMC, el sistema multilateral de la globalización
neoliberal surgido de la ronda de Uruguay que estuvo a la base de este
proceso, se firmaron una serie de trece acuerdos sobre el comercio de
bienes, y, lo que fue más importante, fue la firma de dos acuerdos
que extendieron el campo de lo que se comercia a nivel mundial. Por
un lado el llamado acuerdo sobre los derechos de propiedad y por otro,
el acuerdo sobre el comercio de servicios.
Como se recordará, el acuerdo sobre el derecho de propiedad es
el que permite que las multinacionales mantengan durante dos decenios
en algunos casos el monopolio en el uso de farmacéuticos a lo
que se obliga a los miembros de la OMC. También ha significado
que se le acuerde un derecho de propiedad a múltiples producciones
que eran consideradas patrimonio de la humanidad como es el caso de
las variedades de arroz como en Tailandia . También en lo que
se refiere a los productos transgénicos.
En el caso del acuerdo general sobre el comercio de servicios, se trata
de extender a un dominio que antes no era considerado parte del comercio
internacional, porque ya no se trata de bienes y que por lo tanto no
puede estar por las llamadas ventajas comparativas. A pesar de ello,
se extiende la lógica de que todo es una mercancía , pese
a que se trate de un servicio entre personas y de carácter intangible.
La extensión del comercio de bienes se extiende a los servicios
con la aplicación de la noción de la cláusula de
la nación mas favorecida y el trato nacional. Esto corresponde
al llamado proceso de mercantilización de todo lo que existe
que es el motor de la globalización neoliberal.
Esta mercantilización de los servicios esta dirigida contra la
concepción de la existencia de bienes comunes de la humanidad,
El caso mas patente es el del agua. El bien común indica que
se trata de una propiedad de todos. A ello se agrega la existencia de
los bienes públicos que corresponden a los derechos de los ciudadanos
por su existencia en sociedades, por ejemplo a servicios de base que
permiten la reproducción de la vida social (como es la salud
o la educación por ejemplo y que indican el nivel de civilización
de una sociedad. Es en esa perspectiva que se plantea la existencia
de servicios públicos, porque son sobre bienes de propiedad colectiva
y que se inscriben como derechos de los ciudadanos como es el acceso
al espacio público.
Es en ese marco que puede comprenderse que tras el debate sobre el comercio
de bienes y el estancamiento de las discusiones en la OMC existe una
problemática bastante más compleja que está caracterizada
por el desarrollo de la extensión del comercio internacional
a nuevos sectores.
Si el acuerdo general de los servicios es percibido como una amenaza
para la existencia de servicios públicos. En el caso de América
latina, viene a consolidar el proceso de privatización iniciado
por los programas de ajuste estructurales del Banco Mundial y del Fondo
Monetario Internacional. Su efecto es precisamente de consolidar bajo
ese acuerdo que se transforma en una imposición la privatización
de los bienes comunes y de los bienes públicos.
Ello explica que el objetivo principal del ALCA sea precisamente de
extender los acuerdos sobre el comercio de bienes al del sector de servicios,
donde se inscriben también los flujos financieros, servicios
financieros y las inversiones extrajeras directas. Que ahora se encuentran
protegidas por acuerdos que consideran como expropiación cualquier
cambio en las reglas del juego por los estados que baje las ganancias
de las multinacionales. Es lo que se encuentra en el ALCAN, que sirve
de modelo al ALCA. La resistencia latinoamericana y sobre todo la elección
del gobierno de Lula en Brasil y la reciente elección de Kischner
en Argentina hacen cada día más difícil que se
produzca otra cosa que un ALCA light en las Américas. Sin embargo
el viraje de la estrategia comercial estadounidense hacia el desarrollo
de acuerdos bilaterales está transformando la situación.
A los acuerdos del ALCAN, se agrega el que se estableció con
Chile y el aprobado recientemente con los países de América
central con la excepción de Costa Rica porque este país
tiene monopolios en sector de las telecomunicaciones (fue castigado).
Estos tratados, como el qe se discute con Perú y otros países
incorporan los acuerdos sobre servicios en una acepción mas extensa
que el AGCS que existe en la OMC y que está en negociaciones
que deben terminar a fines de año.
El empantanamiento de las conversaciones en la OMC, el incremento de
acuerdos bilaterales como estrategia comercial de estados Unidos, mientras
se vive una situación de creciente militarización en las
Américas son elementos que apuntan a una creciente bancarrota
de los proyectos neoliberales, mientras caen a repetición los
gobiernos que se hayan transformado en modelos de políticas neoliberales
como en Argentina. Mientras tanto, como lo señala el último
informe de la CEPAL, aumento la pobreza en América latina y el
Caribe a 44% de la población y el numero de indigentes llegó
a 20%. Es en ese marco que la búsqueda de alternativas que cambien
el paradigma neoliberal por otro cuyo eje esté centrado en el
mejoramiento de condiciones de vida son elementos fundamentales. Las
reuniones de los grandes de la globalización, en el G7, en la
OMC en el Banco Mundial o en el FMI esta semana, recuerdan la urgencia
de la búsqueda de alternativas.
Marcelo
Solervicens Desea
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