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Temas del Domingo 23 de Mayo, 2004
1.- CANADÁ VA A LAS URNAS EL 28 DE JUNIO PRÓXIMO.
2.- LOS CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD DE ISRAEL EN GASA.
3.- LA NUEVA OFENSIVA DE LA CASA BLANCA CONTRA CUBA.
CANADÁ
VA A LAS URNAS EL 28 DE JUNIO PRÓXIMO.
Luego de semanas de indecisión, el primer ministro
Paul Martin se decidió finalmente a convocar a las 38avas elecciones
federales para el 28 de Junio. En ellas se elegirán los 308 diputados
del Parlamento federal y Paul Martin espera que será el cuarto
gobierno mayoritario consecutivo de los liberales. Como se sabe, en
las normas británicas que rigen el sistema legislativo canadiense,
le Primer Ministro tiene la prerrogativa de elegir el momento en que
se hagan las elecciones siempre que sea al interior de un periodo máximo
de cinco años. Paul Martin, lanza elecciones adelantadas porque
quiere obtener un mandato directo de los electores para asegurar su
legitimidad. Una tarea que aparece cada vez más difícil,
porque las encuestas indican tiene apenas un avance de 9 puntos en el
Canadá Inglés y perdería por 8 puntos de porcentaje
en Québec. Eso indica que puede haber un gobierno liberal minoritario
o bien un gobierno conservador.
Sin embargo en Diciembre pasado cuando el Primer ministro Jean-Chrétien
le traspasó el mando las encuestas indicaban que los liberales
estaban asegurados de obtener un cuarto mandato. La primera dificultad
de los liberales proviene de los efectos desastrosos del escándalo
llamado de las comanditas, principalmente en Quebec. Se
refiere a los manejos oscuros de 100 millones de dólares de un
Programa de 240 millones en cinco años, creado para fortalecer
la imagen de Canadá frente al separatismo quebequense. Las denuncias
de la Contralor General Barbara Frazier, apuntaban a que esos dineros
habrían sido malgastados o que sirvieron a las agencias de Comunicaciones
amigas de los liberales. Aunque Paul Martin trató de disociarse
del escándalo recorriendo el país para explicarlos. Aunque
buscó algunos chivos expiatorios y lanzó una Comisión
investigadora, no logró liberarse de los efectos del escándalo
de las comanditas y aunque la pérdida de legitimidad de los liberales
ha disminuido en el Canadá Inglés, no ocurre lo mismo
en Quebec, donde se vivió el escándalo como una ofensa
en la medida de pretender que podría comprarse a los quebequenses
con banderitas de Canadá, o que se hiciera asemejar el escándalo
a un problema cultural del Canada Francés.
La segunda dificultad de Paul Martin proviene de que perdió su
objetivo de aparecer como un nuevo comienzo para los liberales, como
una nueva era. Su gobierno aparece en una línea de continuidad
con el de Jean-Chrétien. Aparece también asociado a un
gobierno desgastado por tres mandatos consecutivos. Además, no
está claro que es lo nuevo que plantea y cual es su visión
de Canadá o cómo se diferencia de lo planteado por Jean
Chrétien.
Esto podría no ser un problema porque la longevidad de los liberales
estaba asociada a la debilidad de la oposición. La tercera dificultad
de los liberales es que, por primera vez, desde el descalabro de los
conservadores de Brian Mulroney hace más de diez años,
que provocó la regionalización de los partidos políticos
a la excepción de los liberales, tiende a disminuir, por lo menos
en el Canadá Inglés. En efecto, la Alianza Democrática,
era fuerte en Oeste, los Progresistas conservadores tenían votos
en las provincias del Atlántico; los del NPD, fueron reducidos
a un mínima expresión mientras el Bloque quebequense,
basado exclusivamente en Québec fue capaz de formar la Oposición
Oficial durante el primer mandato de Chrétien. Los liberales,
basados principalmente en Ontario, obtenían diputados en la mayoría
de las provincias siendo entonces de manera estructural el partido del
poder Federal.
Luego de la reciente fusión de la Alianza Democrática
con los progresistas conservadores, para formar el partido conservador
dirigido por Stephen Harper, la situación ha cambiado. A lo mejor
no tanto como para asegurar la alternancia en el poder pero lo suficiente
para transformar las elecciones en una incógnita. Por su parte,
también el Nuevo Partido Democrático , dirigido ahora
por Jack Layton ha mejorado su posicionamiento. Con ello, Ontario se
transforma en un campo de batalla que ya no está asegurado para
los liberales que en las últimas elecciones ganaron 100 de los
103 escaños de la provincia. Una baja de votos en Ontario abre
las puertas a un gobierno minoritario, vale decir uno que cuenta con
menos de 155 escaños. Ello significa un gobierno inestable que
puede ser derribado por un voto de censura de la unión de los
partidos de oposición.
Paul Martin esperaba obtener el apoyo de los quebequenses, a diferencia
de Jean-Chrétien que era considerado detestado por los quebquenses.
Sin embargo las consecuencias más profundas del escándalo
de las comanditas han provocado una resurrección del Bloque quebequense
que aparece fortalecido porque puede esgrimir que fue capaz de defender
o ser guardián de los intereses de Québec en Ottawa.
Para muchos analistas se trata de las primeras elecciones verdaderamente
competitivas desde fines de los años ochenta. Se trata en realidad
de dos elecciones. Una en el Canadá Inglés entre Liberales
y los conservadores unificados con la Alianza y otra, la de Québec
entre los liberales y los bloquistas de Jean-Duceppe.
Las cinco semanas que durara la campaña electoral pueden hacer
perder plumas al partido que controla el gobierno. El hecho de que estas
se realicen precisamente entre la fiesta de la Saint-Jean y la Fiesta
de Canadá no facilitan la participación de los partidarios
del bloque quebequense cuyo electorado es joven y parte de vacaciones
con la Saint-Jean. Sin embargo, la importancia otorgada por el campo
soberanista a las elecciones federales como parte del camino a la soberanía
puede transformar la situación.
En el Canadá Inglés la situación es más
favorable para los liberales por el temor al conservadurismo extremista
de los antiguos aliancistas que controlan el actual partido Conservador.
Sin embargo el viraje al Centro político por parte de Stephen
Harper puede variar la situación.
Lo cierto entonces que la campaña electoral que se inicia puede
ser más interesante que las anteriores, reflejando a su vez la
complejidad regional adquirida por el panorama político canadiense.
LOS
CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD DE ISRAEL EN GASA.
Esta semana, fueron las imágenes de la Palestina
ocupada, las que retuvieron la atención. Se mezclaron a las del
descalabro moral de las imágenes de torturas de prisioneros iraquíes
por las fuerzas do ocupación estadounidenses en Irak., mostrando
la profundización de los conflictos en esa convulsionada región.
Lo peor es que en el contexto actual, lo único previsible en
el conflicto israelo-palestino es su profundización.
Nos referimos a las imágenes de los abusos cometidos por el Tsahel,
el Ejército Israelí en la llamada Franja de Gasa con la
llamada operación arco iris en respuesta a u atentado contra
un convoy israelí que provocó una decena de militares
israelíes muertos. La operación Arco Iris se ha traducido
en 43 palestinos muertos , más de 70 casas destruidas cientos
de personas sin alojamiento. Todo ello, según Israel, para evitar
la internación de armas desde Egipto a través de túneles.
Las imágenes televisivas mostraron el uso de misiles contra una
manifestación pacífica de refugiados palestinos que protestaban
contra la destrucción de sus casas en el Campo de refugiados.
Los misiles y tanques dejaron un saldo de por lo menos 10 muertos, en
su mayoría niños. Se trata de hechos que han sido asimilados
por organizaciones de derechos humanos internacionales a crímenes
de guerra y que revelan situaciones inaceptables que no hacen más
que contribuir a la escalada de violencia y al odio, destruyendo definitivamente
la llamada hoja de ruta, los esfuerzos del llamado cuarteto formado
por Estados Unidos Unión Europea, Rusia y la Organización
de las Naciones Unidas. El Presidente de la Autoridad Palestina, Yasser
Arafat, prisionero de su cuartel general en Ramallah, desde hace dos
años, condenó los ataques en Gasa, como un genocidio del
pueblo palestino. Arafat llamó nuevamente al establecimiento
de una fuerza internacional de interposición de las naciones
Unidas. Lo cierto es que se trató de un gesto gratuito que es
inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional y considerando
las responsabilidad la fuerza ocupante de acuerdo a la Convención
de Ginebra.
Por esta vez, los Estados Unidos no opusieron su derecho a veto frenta
a la propuesta de condena de Israel, en el Consejo de Seguridad de la
ONU. La condena contra Israel fue aceptada por 14 votos y una abstención,
la de los Estados Unidos. Esta resolución se agrega a decenas
de otras resoluciones que nunca han sido respetado por Israel, gracias
a la protección de Estados Unidos.
Sin embargo, las perspectivas de paz están más alejadas
que nunca y, en lugar de resolver el conflicto Israelo palestino, este
se agrava porque ni siquiera existe un plan de acción, como la
llamada hoja de ruta.
Como decíamos, la destrucción de casas por el ejército
israelí en la banda de Gasa es en castigo por un atentado cometido
la semana pasada contra un convoy de militares israelíes. Lo
cierto es que se inscribe en el marco del Plan de separación
de Sharon. Este plan planteaba abandonar algunas colonias israelíes
salvajes en Gasa y en el norte de la Cisjordania y reforzar el Muro
o la llamada barrera de seguridad, consolidando el robo de territorios
palestinos. Ese plan fue apoyado por la Casa Blanca. Bush extendió
su apoyo a negar oficialmente por primera vez que los palestinos refugiados
desde la guerra de 1948, puedan volver a los territorios ahora en poder
Israel. Según los observadores, ese apoyo permitió que
Israel siguiera con sus planes de asesinatos políticos específicos
contra lideres de organizaciones palestinas, denunciadas como terroristas..
Pese a que Sharon perdió el referendo en su Partido el Likoud
respecto de su plan por la oposición de los colonos israelíes
en los territorios ocupados porque consideran que toda la Palestina
les pertenece. Lo cierto es que sigue con su plan de apartheid con respecto
a los territorios ocupados con la llamada barrera de seguridad, el retiro
de algunas colonias salvajes y dejando a los palestinos presos de su
propio territorio.
Los analistas consideran que el plan estratégico de Sharon se
inscribe en la conciencia que le era imposible gracias a la expansión
el crear condiciones de seguridad para Israel. Por ello se ha vuelto
a la política de establecer una especie de cerco en Israel para
impedir la entrada de los llamados enemigos. En esa medida la ofensiva
en Gasa perseguiría precisamente asegurar que la retirada de
la Tsahel no sea percibida como un gesto de debilidad, como fue percibido
con el retiro desde el Líbano. Está claro que ese objetivo
ha sido conseguido, pero al mismo tiempo, la escalada en la violación
de las leyes internacionales con respecto a las poblaciones bajo ocupación
constituyen un elemento que comienza a aislar a Israel que busca llevar
su guerra privada contra los palestinos sin la intervención de
la comunidad internacional.
Esta claro que la presencia de Estados Unidos en Irak y su apoyo a la
política de ocupación de Israel no contribuye a la pacificación
de la situación y menos aún a la solución del conflicto
israelí-palestino. Lo acrecienta.
Como se sabe, el conflicto israelo-palestino tiene raíces profundas.
La convivencia entre un estado palestino al lado del Estado de Israel
aparece como la única solución viable. La solución
de estilo apartheid del gobierno Sharon no resuelve el problema.
Lo lamentable de las imágenes de los ataques contra la manifestación
pacífica de los palestinos en la banda de Gasa es que muestran
que se ha subido un nuevo peldaño en la escalada que ha nutrido
ese conflicto por más de cincuenta años. Mientras tanto,
la comunidad internacional, que no ha vacilado en intervenir en otros
lugares para evitar crímenes contra la humanidad, toma palco
frente a las violaciones de los derechos humanos y las responsabilidades
de potencia ocupante del estado de Israel el pueblo palestino vive en
condiciones infrahumanas.
LA
NUEVA OFENSIVA DE LA CASA BLANCA CONTRA CUBA.
La República de Cuba, se ve confrontada a una profundización
de la política agresiva de la Casa Blanca, como ocurre cada vez
que el presidente de turno busca asegurarse el voto clave de los refugiados
cubanos de Miami que le permitieron a Bush que la Corte Suprema le regalara
la victoria en 2000. Al bloqueo, a la política de agresión
permanente en foros internacionales, al aislamiento impuesto en lugares
que controla, a la Ley llamada Helms Burton se agregan ahora las nuevas
medidas de la Comisión de asistencia para una Cuba Libre.
Se trata de una profundización por parte de la Administración
Bush de su estrategia que busca terminar de una vez por todas con la
Revolución Cubana con métodos reñidos con el derecho
internacional que prohíbe los actos de agresión unilaterales.
Para algunos, se trata de la preparación de una invasión
de la Isla caribeña. Algo difícil si se observa el apoyo
recibido por el régimen en una multitudinaria manifestación
contra las medidas anunciadas y las críticas anunciadas por el
New York Times, de sectores de la propia oposición porque Washington
quiere dirigir la llamada transición desde Estados Unidos.
Se trata de una docena de medidas. Algunas limitan los intercambios
monetarios de los estadounidenses de origen cubano. Por ejemplo pueden
viajar sólo una vez cada tres años, se limitan los gastos
que pueden hacer en esas visitas y las remesas de dinero que pueden
enviar a sus familiares que son limitados a la familia directa. Otras
medidas se agregan a las que buscan el derrocamiento del gobierno Cubano.
Se aumentan de 7 a 36 millones los fondos oficiales que se destinan
a fomentar la oposición al gobierno revolucionario cubano y se
invierte para usar aviones para conseguir la difusión de la llamada
Radio Marti que invade de propaganda estadounidense la Isla.
Se trata de la profundización de la política de agresión
de la principal potencia mundial a nivel económico, político
y psicológico contra la pequeña isla caribeña por
haber osado plantearse un desarrollo independiente de los dictados del
Imperio. El rol de defensor de la democracia y las libertades que se
abroga Washington se ha visto cuestionado nuevamente a los ojos del
mundo por las violaciones de derechos humanos de las tropas de ocupación
estadounidenses en Irak. El recurso a la tortura y actos de agresión
contra la población bajo su ocupación, que según
organizaciones internacionales de derechos humanos corresponden a crímenes
de guerra. Se trata de algo que los latinoamericanos ya conocían
de los métodos del pentágono, pero que ahora son revelados
a los ojos del mundo. Ello muestra la importancia de que existan instancias
multilaterales de regulación del sistema mundial como mecanismo
de evitar que una superpotencia imponga la existencia de dos pesos dos
medidas en el plano internacional de acuerdo a sus intereses estratégicos.
Por ejemplo, los Estados Unidos obtuvieron nuevamente este año,
la condena de Cuba en la comisión de derechos humanos de la ONU.
Esta vez fue sólo un voto, ganó por 22 votos contra 21.
Washington obtuvo ese apoyo gracias a presiones sobre Honduras, sobre
Perú, sobre Chile, todos países ligados a negociaciones
o que han firmado tratados de libre comercio.
Mientras tanto, por otro lado, sin presiones algunas se acaba de condenar
nuevamente en la Asamblea General de ONU el bloqueo de Estados Unidos
contra Cuba desde hace 40 años.
Esto muestra que la situación es compleja y que en ningún
caso justifica una política de agresión y de búsqueda
del derrocamiento del gobierno de otro país por parte de la Casa
Blanca. Son gestos de agresión que son inaceptables en las relaciones
entre naciones.
Ciertamente algunos pueden criticar las detenciones por razones de seguridad
en Cuba o el recurso a la pena de muerte. Pero no debe olvidarse que
Estados Unidos se aplica la pena de muerte y se condena también
la sedición por recibir el apoyo de una potencia extranjera.
Estamos entonces en tejado de vidrio creado por los dos pesos dos medidas
que se dan en las circunstancias complejas del mundo actual desvirtuado
por las pretenciones de la primera potencia mundial.
Cuando Fidel Castro critica en sus discursos la anuencia de países
latinoamericanos con la campaña de Washington contra la Habana.
La pusilanimidad de las elites frente al Imperio, México y Perú
retiran sus embajadores.
Sin embargo, cuando por motivos electorales, Washington decide aumentar
de 7 a 36 millones el fondo para financiar acciones que permitan derrocar
el gobierno cubano y cercar a la isla caribeña, no se escuchan
las mismas voces indignadas frente al anuncio que Washington se abroga
el derecho de derrocar el gobierno de otro país.
El conjunto de medidas anunciadas apunta precisamente a esa dirección:
Usar aviones para la propaganda radial y televisivañ aumentar
el apoyo a las acciones contra el gobierno Cubano , son medidas de agresión
contraria al derecho internacional que prohíbe los actos de agresión
unilaterales.
La política de agresión de la Administración Bush,
no es nueva, ella se agrega al bloqueo, al financiamiento de actos de
agresión, a las leyes, Helms-Burton que castiga las naciones
que comercien con Cuba. Se trata de una política sistemática
también de aislamiento de Cuba en foros de las Américas
y de los organismos internacionales económicos.
Por ello la revolución cubana necesita de la solidaridad internacional,
no sólo por que es una propuesta alternativa en las Américas,
sino porque mantiene viva la esperanza que nuestros países puedan
buscar las alternativas de organización económica y política
que se adapten mejor a los objetivos estratégicos de mejoramiento
de la calidad de vida de nuestros pueblos.
Marcelo
Solervicens Desea
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son de exclusiva responsabilidad de su autor
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