Comentario del Domingo

Por MARCELO SOLERVICENS

Ir a la Portada Domingo 18 de Diciembre del 2005
 

1. LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES EN CHILE Y LA SEGUNDA VUELTA DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES.
2. LA 6a CONFERENCIA MINISTERIAL DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE COMERCIO.
3. BALANCE DE LA SITUACIÓN MUNDIAL EN ESTE FIN DE AÑO.


 
     1.- LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES EN CHILE Y LA SEGUNDA VUELTA DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES..

Las elecciones de presidente y del parlamento en Chile el Domingo 11 de Diciembre causaron conmoción entre los partidarios de la coalición de gobierno al obligar a una segunda vuelta en la que la victoria de la candidata presidencial de la coalición gobernante no está segura.

En primer lugar, con 46% de los votos, la candidata presidencial de la Concertación de partidos por la Democracia. Michelle Bachelet, obtuvo la más baja votación desde el retorno de los gobiernos civiles en 1990, para la coalición gobernante. Con ello, la que puede ser la primera mujer presidente de la historia de Chile, debe ir nuevamente a las urnas el 15 de Enero. Si se suman a los votos de Bachelet, los votos del candidato de la izquierda extra-parlamentaria, el Humanista Tomás Hirsch, de 5,5 %, Michelle Bachelet contaría con una mayoría segura de 51,5 %. El problema es que a diferencia de lo que ocurrió en 2000, cuando la candidata de la izquierda extraparlamentaria, Gladis Marín, dio libertad de acción a sus electores, Tomás Hirsch y otros pequeños partidos llamaron a anular el voto en la segunda vuelta. Por su parte, el partido Comunista, el principal partido de la coalición Juntos Podemos trata de negociar su apoyo a la candidata de la coalición de gobierno exigiendo el respeto de cinco condiciones entre las que se encuentra la reforma del sistema electoral binominal.

El segundo problema es que la suma matemática de los dos candidatos de derecha bordea el 50 %. El candidato de Renovación nacional Sebastián Piñera que saco la mayor votación entre los candidatos de derecha, con 25,41 %, y disputará la presidencia con Michelle Bachelet, recibió el apoyo formal de Joaquín Lavin de la Unión Demócrata Independiente quién quedó descalificado al obtener sólo 23,42 % de los votos. Ciertamente, los votos entre los dos candidatos no son necesariamente transferibles por lo que tampoco puede asegurarse que la suma matemática se reproduzca en las urnas. Para agregar a la confusión, algunos sectores democratacristianos llaman a votar por el candidato de la derecha Sebastián Piñera

Lo cierto es que el resultado de la primera vuelta presidencial amplía el área de incertidumbre aun más importante que la que existió para las elecciones de 2000 que fueron ganadas por el presidente saliente Ricardo Lagos.

Un primer elemento de análisis es que la votación presidencial no corresponde al voto real de la coalición gobernante. En efecto, en las elecciones de diputados, la Coalición de democratacristianos, socialistas, pepedeistas y radicales, obtuvo el 52 % de los votos, con lo que se aumentaron de 63 a 65 el número de sus diputados sobre los 120 diputados. Con ello mantienen su mayoría. En el senado, aunque sólo se elegía la mitad de los senadores y se mantuvo su representación, lo importante es que producto de la reforma que eliminó los 9 senadores y del senador vitalicio, ahora el Senado es dominado por la coalición gobernante por 20 senadores contra 18 de la oposición de derecha. En ese marco y como lo destacan los analistas, por primera vez la coalición gobernante se encuentra en condiciones de hacer algunas de las mas importantes transformaciones políticas que terminen con la llamada camisa de fuerza impuesta por la constitución de los militares. En esa medida, la coalición gobernante debiera ir a buscar una victoria sin mayores problemas en la segunda vuelta de las elecciones.

Un segundo elemento de análisis, se refiere al contexto de la campaña electoral.

Por un lado, está el evidente agotamiento de la coalición gobernante luego de 15 años en poder y algunos escándalos que tiñeron su reputación. Luego de la victoria de los dos primeros candidatos presidenciales Patricio Aylwin en 1989 y Eduardo Frei en 1994, los candidatos presidenciales Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, han expresado un tendencia a la baja notable de la votación del candidato presidencial de la coalición gobernante. La caída en la votación la Concertación en 1999, para el candidato presidencial Ricardo Lagos, podría explicarse por la crisis económica, pero este no es el caso en esta oportunidad porque con el alto precio del cobre, la situación económica del país no podría ser mejor. El desplome de la legitimidad de Pinochet y sus secuaces por sus robos y por sus crímenes, hace que no funcione como antes la justificación de la inacción frente a los efectos negativos del modelo económico, la referencia política al golpe de estado y la necesidad de adoptar una actitud pragmática para evitar que se repitan esos trágicos acontecimientos. Es ello lo que explica la creciente renuencia de las fuerzas políticas extra parlamentarias a apoyar a la candidata de la concertación en la segunda vuelta. Más aún cuando plantean que desde 1990 la coalición de gobierno, no sólo ha administrado el modelo neoliberal heredado de los militares, sino que además lo ha profundizado y lo ha perfeccionado. Hasta en materia de justicia contra los criminales de la dictadura y de reparación a las victimas el balance es negativo o sus pequñas victorias se deben al trabajo de abogados y a las presiones de organizaciones de defensa de los derechos humanos.

Por otro lado, otro aspecto a considerar en el contexto de las elecciones que explica la baja votación de la candidata presidencial, son las dificultades de la candidata en hacer pasar su mensaje y contar con el carisma necesario que le permitiera mantener la alta votación que vaticinaban las encuestas hace 6 meses. Debe también considerarse en esto la campaña de denigración desatada en los medios de comunicación por la derecha política sobre el pasado de Bachelet e incluso por ser una mujer. Esto revela precisamente el fracaso de la política de comunicación de la Concertación que favorece a sus enemigos y dificulta el desarrollo de medios de izquierda o comunitarios. Debe agregarse a estos elementos, que la campaña presidencial de la concertación fue pobre y confusa, que de ella se restaron los democratacristianos quienes podrían haber influenciado en contra del candidato de derecha Sebastián Piñera.

Resalta también que el programa de Bachelet no sea conocido. Más allá de proponer un cambio en el ámbito de las pensiones, que ya producen estragos porque no aseguran el apoyo durante un tiempo suficiente a los pensionados y otras medidas puntuales que reflejan una sensibilidad humana, están lejos de plantear una propuesta de desarrollo para Chile que permita disminuir las desigualdades sociales y la destrucción del medio ambiente. Lejos de plantear un “Proyecto País” que interese a alguien más que a las grandes empresas nacionales o internacionales, las propuestas de la Concertación se limitan a una continuidad del modelo económico, con mayor sensibilidad humana.

Todo ello indica que la concertación de partidos por la democracia se encuentra en un grave dilema para la 2a vuelta presidencial. Si radicaliza su discurso para conseguir el apoyo de los votos de la izquierda extra parlamentaria puede enajenarse a los sectores de derecha que apoyan la coalición gobernante. Si se preocupa demasiado en ir a buscar los electores de derecha, puede perder los preciosos votos de la izquierda extraparlamentaria que la Concertación considera como votos cautivos desde la perspectiva histórica de la lucha común contra la dictadura, hace 20 años que separa todavía los dos bloques en la elección.

Sin embargo ese es un dilema falso. Las posibilidades de perder las elecciones en manos de Sebastián Piñera son bastante hipotéticas, porque este tampoco puede estar seguro del apoyo de los votantes de la derecha (UDI) En esa media, y, producto que se trata de las primeras elecciones que se realizan sin la tutela de Pinochet y sus partidarios, la coalición gobernante debe precisamente destacar cuales son sus planes para resolver los problemas reales del Chile de Hoy. La lista es larga y conocida: las consecuencias nefastas de la impunidad de los culpables de violaciones de derechos humanos; las consecuencias sociales nefastas de los bajos salarios y la prepotencia empresarial; de las privatizaciones, de la salud, de las pensiones, de la educación, de la ecología, por mencionar las estructurales. Lo que está en juego en la segunda vuelta de las elecciones va más allá que la tradicional preocupación de los candidatos cada vez que hay elecciones. Se trata quizás de la última posibilidad para que la coalición gobernante muestre que su estrategia de compromisos con la dictadura, con la derecha y con los empresarios es algo más que el apetito de acceder y mantenerse en el poder. Aunque lo más probable es que Michelle Bachelet será la primera mujer presidente de Chile, ello no resolverá ese problema de fondo que puede hacer que la coalición gobernante siga, a la larga, el camino de otras coaliciones o gobiernos estables que ha conocido América latina.


   2.- LA 6a CONFERENCIA MINISTERIAL DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE COMERCIO.

Durante toda esta semana, (Del 13 al 18 de diciembre) los ministros de economía y comercio de las 149 naciones que componen la Organización Mundial de Comercio se han reunido en Hong Kong para estudiar las reglas del comercio mundial. Las organizaciones de la llamada sociedad civil han manifestado de manera abundante contra cualquier acuerdo que se traduzca en aún mayor pobreza par los países del tercer mundo.

Como se sabe, los temas en debate en la llamada ronde de Doha de la Organización Mundial de Comercio, se refieren en primer lugar, al tema de la agricultura (El llamado acuerdo sobre la Agricultura). El litigio es que los países del Sur se niegan a abrir sus mercados mientras los países del Norte mantengan sus subvenciones que falsean los precios internacionales de la agricultura.

En segundo lugar, también se discute sobre la profundización de los acuerdos del GATTS, sigla inglesa que se refiere al acuerdo general sobre el comercio y los servicios, que fue la instancia multilateral que regimentó las reglas del comercio internacional hasta 1995 cuando se creó la Organización Mundial de Comercio. Los consorcios transnacionales utilizan los gobiernos de los países desarrollados para hacer avanzar su agenda de forzar la liberalización y la privatización del sector de servicios incluyendo los servicios esenciales como el transporte público, el agua o las jubilaciones. Ello encuentra fuertes resistencias como las movilizaciones en Perú y Bolivia o el referendo por considerar el agua como un bien público y también en ,los países desarrollados donde también se impone la lógica de la privatización a todos los niveles.

En tercer lugar está el espinozo problema de los derechos de propiedad que las transnacionales han transformado en el derecho de propiedad de las empresas y no de los autores como se le consideraba tradicionalmente y que son manejados por el convenio llamado TRIPS (Trade related Aspects of Intellectual Property Rights) la sigla inglesa que es el convenio sobre Aspectos comerciales relacionados con los derechos de propiedad. Como son las patentes industriales, farmaceuticas o de otro tipo son propiedad de las compañías en Norte, pretenden extender eso derechos en el ámbito mundial y además quieren extenderlo a nuevas categorías de productos como las plantas y la biodiversidad. El debate en ese campo se refiere a la importancia social de algunas patentes como en el caso de la medicina, siendo que la investigación es financiada socialmente por parte de los gobiernos, las compañías buscan ganar de su propiedad intelectual hasta por 20 años. El caso más discutido del impacto negativo del derecho de propiedad de las empresas es precisamente el del acceso a medicamentos en con pandemias como el SIDA.

El cuarto tema en discusión en Hong Kong es el del acceso a los mercados de los países del sur para los productos manufacturados a cambio de las concesiones que los países desarrollados harán con las subvenciones a la agricultura. Esto podrá continuar la destructuración de las economías producto de las políticas neoliberales, con mayor desempleo y menores posibilidades de desarrollo sustentable, ya que los países del sur no podrán competir con los productos tecnológicos delos países desarrollados.

También se discuten otros temas que por la resistencia de algunos países ya han salido de la agenda bilateral, como es el acuerdo sobre las inversiones. Como se recordará, fue la resistencia a este acuerdo en Seattle en 1999 que marcó una de las más eficaces acciones de la sociedad civil mundial contra la globalización neoliberal.

Se trata de una reunión de gran importancia porque las decisiones que se adopten en ese encuentro determinan las condiciones de vida de la mayoría de los habitantes del planeta. El empantanamiento de la actual ronda de negociaciones, llamada ronda de Doha, se debe a la resistencia de los países pobres y de economías llamadas en emergencia como Brasil, India, China, que critican que la OMC sirve de preferencia a los países desarrollados y sus empresas antes que el desarrollo del comercio mundial. Como se recordará, la 5ª Conferencia Ministerial de 2003, en Cancún, fracasó porque la Unión Europea y Estados Unidos rechazaron las demandas de países del sur y del G20 liderado por Brasil e India que exigían el acceso a los mercados del norte para sus exportaciones y que los países desarrollados redujeran las subvenciones agrícolas que falsean las reglas del comercio internacional.

La Conferencia de Hong Kong terminó con un acuerdo mínimo de compromiso que fija para 2013 la eliminación de las subvenciones agrícolas en los países desarrollados. El acuerdo conserva no considera los mecanismos de gestión de la oferta de productos (bandas de precios, cuotas a la importación en ciertos productos) como el de huevos, leche y pollos, que benefician a Canadá, entre otros. Se trata sin embargo de un acuerdo que sólo permite salvar la cara porque las negociaciones continuan hasta el 30 de abril. En esa medida las perspectivas de que la ronda de Doha termine en 2006 con un nuevo marco del comercio mundial son difíciles.

El fracaso de la ronda de Doha, no sería una mala noticia, si se considera que todos los acuerdos hasta ahora, incluidos los establecidos al fin de la ronda de Uruguay del GATTS y que dio nacimiento a la Organización Mundial de Comercio en 1995, han tenido efectos devastadores en las economías de los países pobres y para la población de los países desarrollados, porque las Empresas transnacionales han conseguido hacer pasar sus intereses como los de la comunidad internacional. La crisis de la Organización Mundial de Comercio, que se revela en el impasse de las negociaciones en Hong Kong proviene de la ausencia de democracia en su proceso de toma de decisiones y del que los representantes de los gobiernos que participan, no considera las consecuencias sociales, ecológicas y de otro tipo de sus decisiones.


   3.- BALANCE DE LA SITUACIÓN MUNDIAL EN ESTE FIN DE AÑO.

El año 2005 se ha caracterizado por ser un año de transición, fortaleciendo las tendencias que tienden a marcar las relaciones internacionales en este comienzo de siglo.

Desde la perspectiva política, la llamada guerra contra el terrorismo sigue marcando la política internacional impuesta por estados Unidos. Sin embargo, 2005 habrá sido el año del fin de la unanimidad de las grandes potencias respecto de la guerra contra el terrorismo y de crítica a la invasión de Estados Unidos en Irak. Por un lado, Ousama Bin Laden sigue escapando a los aparentes intentos de Washington por capturarle y Al Qaeda seguiría activa. Por otro lado la guerra en Irak entra aparentemente con las primeras elecciones parlamentarias en un proceso creciente de definición del poder político local que forzará el fin de la ocupación de ese país por petición de los propios aliados de Washington y se profundizará la balcanización étnica de Irak entre chiítas, sunitas y kurdos. Tampoco la cruzada por la democracia en el Medio oriente tiene éxito y tiene dificultades en concretarse porque el conflicto israelo-palestino sigue tan empantanado como en 2004.

Pese a que Washington siga imponiendo su agenda, está claro que ha perdido el apoyo entusiasta de Londres y de otros aliados porque un elemento fundamental de 2005 es el fortalecimiento del eje representado por la Unión Europea. El creciente aislamiento internacional de la Casa Blanca se manifiesta en el cuestionamiento abierto de los métodos de la administración Bush, en el debate sobre las violaciones de los derechos humanos en Guantánamo y el uso de la tortura. También están las denuncias por el uso de los aeropuertos de diversos países aliados, incluido el Canadá, para trasladar y hacer desaparecer prisioneros contraviniendo las reglas del derecho internacional. La imagen más clara del aislamiento de Washington es que en las elecciones canadienses sea positivo el criticar la política estadounidense para ganar votos. Lo más claro de este año 2005 es la creciente erosión y cuestionamiento de la política exterior unilateral estadounidense. Aunque Georges Bush obtuvo un segundo mandato en 2004, está claro que su segundo gobierno tendrá mayores dificultades en imponer las reglas al sistema internacional. También a nivel interno, la popularidad del cow-boy texano está por los suelos y las recientes revelaciones de que autorizó escuchas ilegales de ciudadanos estadounidenses completan el cuadro de una administración que no respeta los derechos civiles de acuerdo al número creciente de detractores.

Producto del cuestionamiento del hegemonismo estadounidense, 2005 fue el año del despertar de instancias multilaterales como la Unión Europea y de la Organización de las Naciones Unidas que conmemoró su 60º aniversario desde su fundación. Las instancias multilaterales para organizar la mundialización adquirieron importancia en 2005, entre otras la Conferencia para la imposición del acuerdo de Kyoto en Montreal o bien de la adopción de la Convención para la protección de la diversidad cultural o de la Cumbre mundial de la sociedad de la información.

Paralelamente al mantenimiento de la estructura unipolar del mundo surgido de la guerra fría, se desarrolla un proceso de fortalecimiento de las instancias mundiales de coordinación entre gobiernos y de nuevos actores de la sociedad civil. En esa perspectiva la contradicción principal que aparece en 2005, es precisamente la del desarrollo de instancias multilaterales contra las pretensiones hegemonistas de la administración Bush.

Los conflictos locales han disminuido a pesar de la pretendida guerra contra el terrorismo. Por un lado, se mantienen los conflictos tradicionales como el conflicto israelo-palestino, la guerra civil en Colombia, las guerras locales en África, o en Asia, y las crisis estructurales permanentes como en Haití, pero el mundo no aparece afectado, según las instituciones de análisis geopolítico, por guerras importantes, fuera de la guerra en Irak.

Desde la perspectiva económica, la globalización neoliberal sigue imponiéndose y concentrando el poder en un puñado de conglomerados transnacionales. La novedad es que el eje Chino e Hindú del desarrollo económico se ha transformado en fundamental para la economía mundial. Mientras tanto, la globalización neoliberal sigue teniendo dificultades en institucionalizarse, como ocurre con la Organización Mundial de Comercio o como lo demuestra en América latina con el fracaso del proyecto de Acuerdo de libre Comercio de las Américas por parte de Washington. Mientras que la economía mundial sigue creciendo de manera sostenida, las contradicciones del modelo de globalización neoliberal, llevan a crecientes movilizaciones sociales en diversas regiones del mundo.

Una de las características importantes de 2005, son las movilizaciones contra los efectos de la mundialización neoliberal. Por un lado están las contradicciones económicas producto del capitalismo neoliberal en el propio Estados Unidos como lo reveló el Huracán Katrina en Nuevelle Orleáns en el corazón del Imperio. También están, desde la misma perspectiva coyuntural, las movilizaciones sociales de los excluidos de la sociedad francesa. Además están las recientes confrontaciones racistas en Australia. También están las poblaciones desplazadas en Darfour y en otros conflictos y la situación catastrófica en Haití. A ello se agregan la creciente agresividad de los países desarrollados contra los flujos de inmigrantes en España, la propuesta de construcción de un muro entre Méjico y Estados Unidos e incluso entre Estados Unidos y Canadá. Todo ello revela que la adaptación a las corrientes migratorias provocadas por la globalización es uno de los conflictos que marcan el contexto social internacional de 2005. La derrota del proyecto de Constitución europea es otro ejemplo de las resistencias sociales frente a la lógica de la globalización. En el caso latinoamericano, y aunque esto haya facilitado la victoria de gobiernos progresistas como el de Tabaré Vasquez en Uruguay, está claro que lo que sustenta el actual giro de los electorados latinoamericanos hacia gobiernos progresistas está basado en la resistencia social frente a los efectos devastadores de la globalización de parte de los excluidos de los beneficios del crecimiento económico. Es esta corriente de fondo la que alimenta los procesos políticos más importantes que se ven para el año 2006.

   Marcelo Solervicens                Desea escribir al autor ?
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