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Domingo 18 de Agosto, 2002
Reflexiones sobre la crisis de los proyectos tradicionales de la izquierda a nivel mundial y la emergencia de nuevas propuestas
Los periodos estivales permiten hacer balances, antes de volver a los agitados dÌas del otoÒo. En ese marco y a la luz de lo que ser·n las movilizaciones de los prÛximos meses tanto en QuÈbec, como en AmÈrica latina y otros lugares, es necesario analizar el estado de los proyectos llamados tradicionales de la izquierda y sus perspectivas a nivel internacional. A la luz del surgimiento de nuevas formas de hacer polÌtica y alternativas que se traducen en un movimiento de la llamada ìsociedad civilî, que los medios de comunicaciÛn tradicionales califican como ìanti-mundializaciÛnî mientras que otros lo consideran como un movimiento porque otro mundo es posible.
Lo cierto es que parece existir una distancia, una ruptura entre aquellos dos movimientos. Una ruptura importante porque en su mayorÌa esos proyectos y movilizaciones no persoguen como tal lo que en el lenguaje tradicional de la izquierda se considera como la ìtoma del poderî, no otorgan la centralidad positiva que los movimientos socialistas treadiconales otorgaban a la existencia de una autoridad central en manos de la mayorÌa para realizar las tareas socialistas.
Esa ruptura o diferencia de accionar aparece a™n m·s evidente despues de la reacciÛn de Estados Unidos a los atentados del 11 de septiembre pasado en Washington y Nueva York. En efecto, esos hechos permitieron cercar y amenazar de represiÛn por la entrada en vigor de leyes antiterroristas que pueden afectar dram·ticamente las libertades civiles seg™n las organizaciones defensoras de los derechos humanos. Tod disidente puede amalgamarse al terrorismo de Al-Qaida o serle funcional en la medida que le hace el juego a valores antioccidentales. El desajuste que provocÛ esto en el movimiento de la sociedad civil contra la mundializaciÛn neoliberal es evidente. No en balde pudo realizarse sin problemas la reuniÛn del G-8 a Kananaskis. Se quebrÛ el momentum ganado por la organizaciÛn abierta de la sociedad civil. La necesidad de organizaciones m·s estables y sobre el desarrollo de nuevas propuestas m·s elaboradas en tÈrminos de alternativas surge con a™n mayor importancia
Existe no sÛlo una ruptura en los portadores actuales de proyectos con los anteriores. Ruptura no solo de temas, tambiÈn en cuanto a las raices norte o sur, pero ademas en cuanto a la utilizaciÛn o no de estructuras de partidos u formas de acciÛn de nuevo tipo. El recurso a redes de informaciÛn de acciÛn a travÈs del internet constituyen novedades organizativas no despreciables como lo probÛ la popularidad adquirida por los Zapatista y el exito en detener la aprobaciÛn del Acuerdo Multilateral sobre las inversiones y para la organizaciÛn de las manifestaciones en la reuniÛn de la OrganizaciÛn mundial de Comercio en Seattle en 1989. Los portadores del proyecto de una sociedad mejor planteados como proletarios, como trabajadores organizados en sindicatos o bien en partidos o coaliciones socialistas organizadas por ciudadanos. Ellos han sido substitutidos por la llamada sociedad civil que ha desarrollado estructuras de movimientos especificos y el surgimientos de organizaciones no gubernamentales o de mobilizaciÛn que se adscriben como sociedad civil, por su distancia tanto del aparato estatal como de la gestiÛn econÛmica de la sociedad. Sin embargo ese tipo de estructuras aparece limitada en su desarrollo entÈrminos de la construcciÛn de un proyecto global y de formas de acciÛn permanentes.
En las ™ltimas semanas ha existido todo un debate respecto a esta problem·tica en diferentes organizaciones que trabajan por otra mundializaciÛn. En Brazil, la popularidad del candidato del Partido de los trabajadores Ignacio Lula Da Silva est· ligada a que los sectores cercanos al PT son los anfitriones del Foro Social Mundial que adquiriÛ cartas de nobleza en nero de este aÒo. Sectores del movimiento ven allÌ la posibilidad de recuperaciÛn.
Por otro lado, el Ejercito Zapatista de LiberaciÛn nacional aparece igualmente en este tipo de planteamiento, pero sus persepctivas de incidencia aparecen cada vez m·s limitadas.
Mientras tanto, la RevoluciÛn Cubana ha hospedado encuentros para organizar la oposiciÛn al ALCA con movimientos y partidos pero en general, no es la via partidaria la que aparece ligada a este vasto movimiento. Para donde van los movimientos sociales actuales. Como se producir· el decantamiento en torno a propuestas especÌficas. TodavÌa es dificil seÒalarlo, lo cierto es que el debate est· abierto, porque siempre, otro mundo es posible.
Es este reflejo de nuevos tiempos y del desfase del pensamiento socialista o bien se trata de un repliegue por cuanto, pese a que existe claridad en cuanto a las consecuencias nefastas de dejar la din·mica mundial librada a las multinacionales y los tecnÛcratas del BM y del FMI
Algo que puede verse tanto a partir de los portadores de los proyectos como a nivel de los temas y las bases ideolÛgicas sustentan que interesan los movimientos sociales.
Los portadores de los proyectos
En cuanto a los portadores de los proyectos, es necesario destacar que desde hace m·s de dos siglos, en occidente primero y luego a nivel mundial, se ha producido la expansiÛn constante del modelo llamado liberal, del estado bienestar o del neoliberalismo. Aunque este proyecto encuentra hoy dÌa fuerzas opuestas que le son a™n m·s tradicionales como es el despertar de los gobiernos de tipo religiosos en los paÌses musulmanes, esos proyectos aparentemente ancestrales o tradicionales, en la era de la mundializaciÛn, esos proyectos son contempor·neos en la medida est·n impregnados de reacciones nacionales o regionales frente a la dominaciÛn de occidente. Unh desarrollo que es tributario del desdibujamiento de los proyectos socialistas en el tercer mundo que surgieron ligados a la Època de la descolonizaciÛn y los proyectos de desarrollo a partir de la intervenciÛn estatal. Sobre todo en Africa, en el Oriente medio y en Asia.
Es indudable entonces que los portadores de los proyectos, los partidos o grupos se constituyen en torno a temas y proyectos que encuentran sus fundamentos precisamente en la critica del desarrollo y expansiÛn del modo de producciÛn capitalista. Este sirve de substrato a la expansiÛn del proyecto liberal a nivel mundial. Es frente a las condiciones y consecuencias del capitalismo que se desarrollaron las corrientes ideolÛgicas crÌticas y alternativas al desarrollo capitalista.
En Europa eso estuvo ligado desde sus orÌgenes a la revuelta contra las condiciones de vida creadas por la llamada revoluciÛn industrial. En los paÌses del resto del mundo, por las reacciones contra las consecuencias del colonialismo o el neo colonialismo, que caracteriza la expansiÛn mundial del capitalismo. Desde lo que el barbudo rhenano llamaba la acumulaciÛn originaria de capitales gracias a la esclavitud hasta el actual proceso de mundializaciÛn que est· llevando a la destrucciÛn de la ecologÌa planetaria provocando cambios clim·ticos y mostrando que los recursos natrales del planeta no son eternos.
En ese contexto pueden entenderse los principales proyectos alternativos desarrollados en los ™ltimos dos siglos. El proyectos anarquista europeo que expresa la revuelta frente a las condiciones de vida a partir de la indignaciÛn Ètica frente al orden capitalista deshumanizador que se traduce ya sea en las mancomunales y proyectos autonomistas obreros de personajes como Proudhon hasta corrientes radicales de acciones ejemplares de recurso al terror para despertar las conciencias con personajes como Molotov. Ciertamente el proyecto anarquista se expandiÛ a nivel mundial precisamente a partir de la expansiÛn del trabajo asalariado en AmÈrica latina y en la formaciÛn primera del movimiento sindical. La popularidad creciente del movimiento anarquista en la actualidad viene precisamente de la importancia en ese movimiento de la indignaciÛn Ètica frente a lo que el sistema dominante hace sufrir a los individuos. Una cuestiÛn importante tambiÈn en periodo de crisis de los partidos polÌticos como encarnaciÛn de proyectos en la medida que privilegia las formas movimientistas de construcciÛn de movimientos sociales.
Por otro lado est·n los diversos proyectos de raÌz socialista cuyos orÌgenes son antiguos pero que adquiere todo su sentido desde el siglo XIX en la medida de construcciÛn de alternativas que permiten modelar la sociedad para que esta responda mejor a las necesidades de la mayorÌa. En esa medida posproyectos socialistas o comunistas y en alguna medida todos los proyectos de liberaciÛn nacional progresistas responden a una vertiente ideolÛgica basada en el reconocimiento de la posibilidad real de que una mayorÌa conciente pueda transformar la realidad para mejorarla, para desarrollar la justicia social y el bienestar para las mayorÌas. De terminar con la explotaciÛn del hombre por el hombre. Ello dentro de la idea de que la humanidad est· llegando a la madurez.
Los portadores de proyectos del proyecto alternativo se ubicaron precisamente en los sectores sociales que se expandÌan con el desarrollo del capitalismo, obreros y asalariados en general. A ello siguiÛ el deasarrollo de las diferencias tendencias y combates irreconciliables entre los socialistas de la primera hora en Francia ubicados a la izquierda del liberalismo. Al surgimiento del comunismo y socialismo sobre la base del debate en la primera y segunda internacional socialista. Con el desarrollo del llamado socialismo estatista de Lasalle a la base de lo que se conoce hoy como social democracia que impulsa relativos cambios en polÌticas estatales cuyos ejemplos m·s exitosos est·n en los paÌses escandinavos que reconocen derechos sociales y otros pero que mantienen las estructuras tradicionales capitalistas. Est· adem·s la tendencia social-democr·tica que encuentra su mejor exponente en Lenin y que permite la transformaciÛn de la revoluciÛn soviÈtica en revoluciÛn socialista que marcar· con su influencia todo el siglo 20. La expansiÛn de la experiencia soviÈtica a nivel mundial es abortada con las experiencias insurrecciÛnales de CantÛn y Shangai y la crisis de Alemania. El proyecto de expansiÛn se ve limitado con la adopciÛn de la estrategia de revoluciÛn en un solo paÌs.
En Europa la respuesta liberal a la amenaza comunista es el desarrollo del facismo en Italia y el nazismo en Alemania como movimientos de masas nacional socialistas de tercera vÌa entre capitalismo y comunismo. La crisis de los aÒos treinta lleva tambiÈn a la incorporacipon en la gestion capitalista de la preocupaciÛn por las masas con el desarrollo del New Deal en estados Unidos e Inglaterra y en general la concepciÛn de Keynes de considerar la sociedad de consumidores como motor del desarrollo del capitalismo. A nivel mundial, la expansiÛn del capitalismo lleva a la expansiÛn de las alternativas a su dominaciÛn y el desarrollo de diferentes organizaciones y experiencias de combate en los que se incorpora el elemento de lucha por la liberaciÛn nacional para combatir contra el colonialismo y el neocolonialismo. En ella el desarrollo del movimiento socialista en sus diferentes acepciones encuentra un desarrollo notable en diversos paÌses.
La derrota de los paÌses del eje, Alemania, Italia y JapÛn, lleva a la reorganizaciÛn del mundo en torno a nuevas zonas de influencia en las cuales se constituye un bloque socialista en Europa y luego producto de la victoria de guerras de liberaciÛn en China y la adscripciÛn a los principios de la economÌa dirigida por elites de paÌses africanos o del Medio Orient o de India incluso da origen a versiones en que el aspecto de la voluntad transformadora se transforma en dirigismo estatal que algunos llamaron capitalismo de Estado. La descolonizaciÛn de los aÒos cincuenta produce el nuevo debate sobre el desarrollo y teorÌas como aquella de la dependencia o del cambio desigyual que plantean entonces que el proceso de independencia y la implementaciÛn del socialismo es un solo proceso.
La situaciÛn de la pos guerra frÌa con el descalabro de los viejos imperios FrancÈs InglÈs y otros ubica los estados Unidos a la cabeza del sistema mundial y significa el desarrollo de la estrategia del containment del comunismo que se traduce en la llamada guera fria, que se inicia con la particiÛn de Alemania y con la situaciÛn que BerlÌn dividido en cuatro zonas al fin de la guerra transforma una parte de la ciudad enclavada en la zona bajo dominaciÛn soviÈtica en Berlin occidental.
Las tendencias burocr·ticas iniciadas tonel Gobierno de EstalÌn despuÈs de la muerte de LenÌn en 1924, se consolidan y la polÌtica de Estado domina en el periodo del llamado conflicto este oeste. En esa medida los intereses del movimiento socialista internacional, se encuentran paradojalmente en movimientos crÌticos del socialismo soviÈtico. Sin embargo, la concepciÛn del lento proceso de incproraciÛn de paises al bloque socialista parece la vÌa real para el desarrollo de la nueva etapa del desarrollo de la humanidad anunciada por los fundadores del socialismo. Es lo que permite el triunfo de divrsas experiencias de liberaciÛn nacional que se transforman en revoluciones socialistas, como es el caso de la guerra de iberaciÛn eViet-Nam, de la RevoluciÛn Cubana por mencionar los ejemplos m·s notables.
La supeditaciÛn del movimiento socialista mundial en funciÛn de sus adscripciÛn al liderazgo soviÈtico, se demostrÛ catastrÛfico. El desarrollo de diferentes experiencias fue abortado por los tanques soviÈticos en Hungria en Checoslovaquia en Polonia, limitando la natural capacidad de reformulaciÛn de un movimiento cuya inventividad y creatividad local son fundamentales. El socialismo es el primer movimiento mundial de la historia.
El desplome de los gobiernos socialistas del Este europeo, planteados como encarnaciones del proyecto socialista provocÛ un golpe profundo a los proyectos socialistas tradicionales. Ello es independiente incluso de los grandes debates que han existido en la corriente socialista desde sus orÌgenes plantearon un cuestionamiento profundo de lo que serÌa el aspecto central .
A pesar de ello todo indica que no puede botarse el bebÈ con el agua del baÒo. Las fuentes y las partes integrantes del pensamiento socialista llevan a valorar la resistencia a las consecuencias nefastas del capitalismo que ahora se enseÒorean a nivel mundial.
Lo que se requiere entonces es no transformarse en guardianes de un templo que incluso en los tiempos del barbudo rhenano se consideraba abierto, porque como gustaba decir, solo el arbol de la crÌtica y de la acciÛn es eternamente fertil.
Perspectivas de nuevos movimientos
En es marco, en la situaciÛn novedosa que vive el planeta de retorno a un esquema unipolar de dominaciÛn mundial y en el cual el dinamismo central est· asegurado por las firmas multinacionales que al perseguir aumentar de manera exhorbitante sus ganancias est·n destruyendo la humanidad por la pobreza y la naturaleza por la contaminaciÛn.
Ello explica que el movimiento contra la mundializaciÛn y todas sus variables, ecologistas, de derechos humanos, de reacciÛn a los organismos genÈticamente modificados y de exigencia de participaciÛn en la toma de decisiones a nivel mundial, tiene raices reales en losproblemas de hoy en dÌa. Aunque no tenga las soluciones si se conocen los responsables. Lo cierto es que sin mayor desarrollo de proyectos se producir· un agotamiento.
Como se sabe, el nuevo movimiento social de reacciÛn a las consecuencias de la mundializaciÛn salvaje tuvo sus hitos importantes en la denuncia de las instancias multilaterales de caracter tÈcnico que tratan de decidir entre cuatro paredes sobre los destinos del mundo. Se trata por lo tanto de una crisis de democracia y de legitimidad. Pero sobre todo una crÌtica profunda de la lÛgica neoliberal de que la busqueda de la ganancia puede generar finalmente el bien com™n.
Sin embargo, el nuevo movimiento no cuenta con asideros sÛlidos de tipo ideolÛgico. Lo que seg™n algunos lo hace proclive a la recuperaciÛn por lo poderes p™blicos y las fuerzas de comunicaciÛn que controlan las multinacionales.
El debate sigue abierto. Mientras algunos viejos partidos socialistas se han reciclado en administradores del neoliberalismo con faz humana, otros se han retirado a meditar sobre los errores del pasado, mientras otros mantienen ligados para poder subsistir en estos tiempos del cÛlera. Lo cierto es que en la pr·ctica las problematicas para hacer el mundo m·s justo contin™an.
Una situaciÛn que es necesario seguir de cerca y que nos toca a todos por igual. Porque las alternativas no surgen por generaciÛn espontanea. Adem·s es un buen tema de reflexiÛn en esta c·lida temperatura estival que nos recuerda que la utopÌa es pensar que el mundo pueda seguir sobreviviendo durante muchos decenios o siglos m·s bajo los preceptos del neoliberalismo y de la irracionalidad. Es un atropello a la razÛn.
Marcelo Solervicens
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