arte arte latino por MARCELO SOLERVICENS
Ir a la Portada Comentario del Domingo 18 de Enero del 2009



Marcelo Solervicens

1.- Reflexiones sobre la presidencia de Barack Obama y la política de Estados Unidos hacia América Latina.
2.- Las preparaciones del presupuesto de Harper y los dilemas del Partido Liberal de Canadá.


  
   1.- Reflexiones sobre la presidencia de Barack Obama y la política de Estados Unidos hacia América Latina.

El martes 20 de enero de 2009, es un día histórico para Estados Unidos y si uno ve las noticias podría decir que es un día importante para todo el mundo y particularmente para América Latina. Algunos piensan que podría inaugurarse una nueva era de relaciones que permita terminar el bloqueo de Cuba, restablecer el diálogo entre Washington y Bolivia y Venezuela sobre la base del respeto mutuo. Todo indica sin embargo que más allá de los símbolos y los cambios en la retórica de la Casa Blanca, las relaciones entre Estados Unidos y América latina no cambiarán dramáticamente durante la presidencia de Barack Obama. Por ello existe un compás de espera en la región.

En primer lugar, en Estados Unidos, Barack Obama representa una ruptura pacífica e histórica de Estados Unidos de América con su pasado esclavista, de segregación y desigualdad. Es un mensaje universal contra el racismo y la discriminación. Por primera vez un negro accede a la presidencia y, aunque sea un mestizo y no hijo de una linea descendiente de esclavos sino que de un africano de Kenya, su elección es una demostración que los Estados Unidos pueden no sólo superar su pasado esclavista sino que además pueda argumentarse que siguen siendo la tierra en que todo es posible con el esfuerzo, uno de los mitos fundadores de Estados Unidos. Y como los mitos son importantes Barack Obama ha elegido a Abraham Lincoln como su modelo de presidente, dispuesto a trabajar incluso con sus adversarios para reconstruir el país.

En segundo lugar, y más allá de ese símbolo importante, lo que está en juego y de ahí surge la expectativa es: Qué es lo que va a hacer Barack Obama en la Casa Blanca frente al balance desastrozo de la presidencia de Georges Bush. Una presidencia que termina como una de las más impopulares de su historia, más impopular incluso que la de Richard Nixon, que fue obligado de renunciar sobre el escándalo Watergate.

En su presidencia, Georges Bush perdió el capital de simpatía hacia Estados Unidos provocado por los ataques suicidas del 11 de septiembre de 2001 y dañó profundamente la imagen de estados Unidos como potencia a la cabeza del sistema internacional, lo que permitió el acceso a un mundo multipolar. Los perdió con el uso abierto de la tortura, con el uso de un campo de concentración como Guantánamo, con la impopular guerra en Irak, donde nunca se descubrieron las armas de destrucción masiva que la habían justificado. Con los fracasos en la crítica guerra en Afganistán.

Con fallas en Estados Unidos mismos como la insuficiente reacción del gobierno frente al desastre provocado por Katrina en New Orleans. Con una presidencia que termina con la peor crisis económica desde la gran depresion de los años 1930, provocada por la exhacerbación de políticas neoliberales de laisser faire.

En ese contexto, los desafíos para la presidencia de Barack Obama son tan enormes como las esperanzas que suscita. La capacidad retórica de Obama será fundamental para poder pasar a través de un mandato que estará lleno de complejidades y desilusiones.

En tercer lugar, todo indica que la presidencia de Barack Obama estará marcada por un retorno a una política realista y de juegos de poderes y negociaciones en la política estadounidense. Se ha rodeado de un equipo con gran capacidad, incluso con sus adversarios, nombrando incluso a republicanos en ministerios importantes y pasando según los observadores de ser un idealista durante la campaña electoral a ser un pragmático realista que juega en la política de Washington, negociando con el congreso para que acepte sus propuestas.

En el campo interno, está claro que bajo su presidencia, Washington volverá a una politica de mayor intervención en la economía, planteando como una oportunidad la crisis energetica y colocando el cambio climático como un tema importante.

Comenzará su presidencia tratando de hacer adoptar por el Congreso, de mayoría demócrata un plan de reactivación económica que comprende inversiones en las infraestructuras, de creacion de más de dos millones de empleos, rebajas de impuestos y el desarrollo de una política de implementación de nuevas tecnologías y de investigación de fuentes de energia alternativas.

También se plantea que pueda tener exito donde fracasó Bill Clinton, vale decir reformar el sistema de salud, al que más de 40 millones de estadounidenses no tienen acceso. Su desafio será de transformar el capital de popularidad en apoyo de las estructuras del sistema político en apoyo a su proyecto para enfrentar la recesion y reactivar la economía estadounidense.

En política internacional, todos consideran que Washington aplicará una política realista y volverá a preocuparse de América latina, aunque sus proncipales desafios seguirán planteandose en otras regiones.

Por un lado Barack Obama ha prometido retirar las tropas estadounidenses de Irak, terminando con la ocupación de ese país pero promete asegurar que Washington siga controlando ese país, que es una de las fuentes importantes de petróleo. Para salir de Irak gracias a una política no partidista, mantuvo en el poder al jefe del Pentágono de la presidencia de Georges Bush.
Está claro que su política no es pacifista porque se plantea trasladar la llamada guerra contra el terrorismo a Afganistán, llevando tropas reaccionando frente a una situación que es cada vez peor. La importancia de la diplomacia y de lo que Hilary Clinton llamó una política inteligente son fundamentales.

Existe consenso que la política estadounidense en la región del medio oriente ha sido un fracaso, pero Obama no tiene alternativas especiales. No sólo la política estadounidense bajo Bush no ha logrado fortalecer el gobierno de Amid Karzai, sino que los jefes de guerra siguen siendo muy poderosos. No solo Oussama Bin Laden no ha sido encontrado, sino que Paquistan ha sido desestabilizado y las realciones con Iran han empeorado. Obama se plantea dialogar con Iran y ello puede llevar a una distension en la region sobre todo en cuanto al conflicto israelo palestino.

El Estado de Israel anunció ayer uncese al fuego tan unilateral como la agresuón que comenzó hace 3 semanas. Más de mil muertos mas tarde y luego de una ofensiva que ha sido denunciada mundialmente, mientras Barack Obama guardó silencio, está claro que con Hilary Clinton como ministro de relaciones exteriores, la política favorable a Israel no variará.

Aunque Bush señaló en su último discurso que su país no ha sido atacado nuevamente desde el 11 de septiembre de 2001, ello no significa una victoria de la llamada guerra contra el terrorismo. El prestigio de Estados Unidos nunca ha sido tan bajo y otro de los desafios de Obama es cumplir su promesa de cerrar el campo de detención en Guantánamo.

La presidencia de Obama ya ha obtenido una mejor imagen de Washington en el mundo y su eleccion y su presidencia son el hecho más mediatizado del siglo. Pero muchos observadoress consideran que el peso de Estados Unidos en el mundo no puede sino bajar, haga lo haga Obama. El surgimiento de nuevas potencias como India y China por su gran peso demográfico ademas del reforzamiento del peso específico de Europa, plantean un mundo crecientemente multilateral que en las condiciones de la recesión económica en que se encuentran estados Unidos cuestionan su poderio como pais a la cabeza del sistema internacional.

Todos los observadores señalan que el enfoque político de Obama en política internacional estará centrado en una política realista y una política y de multilateralismo, a diferencia de la política de Bush. Obama se plantea conversar con los enemigos, como con Iran, en lugar de estar centrada en una política de agresión y de unilateralismo. La designación de Hilary Clinton, su rival en la campaña para la selección del candidato presidencial del partido democrático refleja un estil que los observadores atribuyen a su admiración por Abraham Lincoln. La eleccion de Hilary Clinton como su ministro de relaciones exteriores, le permite fortalecer la unidad del partido democráta, cuyo establishment esta dominado por el Clan Clinton y establecer una política exterior previsible y en continuidad con las posiciones del partido demócrata.

Según los observadores, luego de que Washington tuvo una política militar hacia América latina y limitada a su apoyo a Colombia, y de desestabilización de gobiernos progresistas como Venezuela o Bolivia, Obama tendrá una política latinoamericana de diálogo.

En algunos sectores se rumorea que terminará el bloqueo estadounidense contra Cuba, o por lo menos que levantará una serie de medidas que permitirían una política de apertura. También se estima que tendrá una política de apertura hacia otros países latinoamericanos como Bolivia, Venezuela y Nicaragua y que abandonará el interés por la guerra contra el narcotráfico, planteando exigencias mayores de respeto de los derechos humanos de parte de Colombia. Pero fuera del enfasis en una política multilateral y de apertura hacia gobiernos enemigos, muchos coinciden, entre otros, Rob Munks, el editor en Estados Unidos del Jane's Information Group. "muchos cambios en las políticas hacia América Latina van a ser más de presentación que de substancia."

El principal argumento sobre esto son los “president men” Las personas clave del equipo de política exterior son el Vicepresidente Joe Biden (que fue el Senador Demócrata que, como Presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado, apoyó más activamente la invasión y ocupación de Irak); la Ministra de Asuntos Exteriores (Hilary Clinton), que se caracterizó en el Senado por su dureza en apoyo de la utilización de la fuerza militar como instrumento de política exterior, pidiendo incluso la “aniquilación nuclear” de Irán, en caso de que este país atacara Israel; el asesor principal en Seguridad Nacional al Presidente, el general James C. Jones, antiguo jefe de la Organizacion del Tratado del Atlantico Norte, la OTAN y promotor de la disgregación de la antigua Yugoslavia; el Ministro de Defensa, es Robert Gates, que fue Ministro de Defensa de Bush; el embajador de EE.UU. en las Naciones Unidas, es Susan Rice, que fue una de las voces dentro del partido Demócrata que apoyó más el mito de que Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva. Se trata por lo tanto de un equipo que estará marcado por la continuidad de la politica exterior estadounidense.

La llegada a la presidencia de Barack Obama, es indudablemente un hecho historico de importancia capital para Estados Unidos. Su popularidad internacional refleja el poderio que conservan Estados Unidos en el mundo, proncipalmente a nivel de las informaciones. Sin embargo, las esperanzas centradas en Obama deben ser puestas en perspectiva en lo que respecta a la política exterior estadounidense. Luego de la presidencia de Bush, la politica exterior estadounidense no puede ser peor. Confrontado a la peor reesion desde los años 1930 y con desafios en oreas regiones del mundo, es dificil que los cambios en la politica exterior estadounidense hacia América latina sean algo mas que elementos simbólicos, pero no más profundos.


   2.- Las preparaciones del presupuesto de Harper y los dilemas del Partido Liberal de Canadá.

La política canadiense será bastante movida este año y dependerá en parte de lo que haga el nuevo presidente Barack Obama. El 26 de enero próximo el ministro de finanzas Jim Flaherty debe presentar el presupuesto del gobierno del primer ministro Stephen Harper para enfrentar la crisis económica que ha comenzado ya a afectar de manera importante el Canadá. Los analistas consideran que Canadá ya está en recesión y los efectos económicos y sociales son importantes.

Aunque el sistema bancario canadiense fue menos afectado que el de Estados Unidos con los abusos del mercado de las llamadas subprimes y la bola hipotecaria, la caída del valor de la bolsa en más del 40% ha afectado los fondos de jubilación de miles de canadienses, haciendo que varios deban postergar su jubilación o que queden en situación de pobreza. Por otro lado, a pesar del apoyo al sector financiero, las inversiones han disminuido y la confianza ha bajado lo que se traduce en disminución de la actividad económica.

Los efectos en Canadá de la recesión en Estados Unidos es principalmente la caída de la demanda para las exportaciones, con lo que la balanza comercial canadiense se ha venido abajo. Los Estados Unidos son el principal mercado para las exportaciones canadienses, más del 80% de sus exportaciones. La caída de las exportaciones ya ha comenzado a producir cierres de empresas y aumentado la cesantía.

Aunque todos las regiones se verán afectada por la recesión en Estados Unidos, por la diversidad geográfica de Canadá, la crisis afectará de manera diferente las regiones por su diversidad industrial, como es la industria forestal en Quebec, o la industria automotriz en Ontario o incluso de la provincia de Alberta, por la caída a menos de 40 dólares del precio del petróleo, luego de alcanzar un dólar cuarenta hace unas semanas.

Frente a la crisis el gobierno conservador y los gobiernos provinciales han decidido abandonar el dogma del déficit cero propia de la era neoliberal. La crisis ha replanteado que el Estado es el único que puede invertir para moderar los efectos de la recesión y asegurar que esta sea menos larga.

El gobierno federal, luego de prometer en la campaña electoral que no habría déficit y que Stephen Dion era alarmista al hablar de la recesión, el primer ministro Harper declara abiertamente que el déficit esperado en el presupuesto del ministro de finanzas Jim Flaherty será de por lo menos 30 mil millones de dólares. Por cálculo político Harper parece haber abandonado sus políticas de conservadurismo fiscal, aunque ellas se manifiestan todavía por su intención de bajar los impuestos.

Por todo ello el presupuesto que plantee el ministro de finanzas Jim Flaherty el 26 de enero próximo es importante porque puede efectivamente moderar los efectos de la recesión y asegurar la reactivación económica.

La dimensión política es también importante. Como el gobierno conservador de Stephen Harper sigue siendo minoritario, aunque aumentó su votación en las últimas elecciones, se juega la sobrevida en un voto sobre el presupuesto si la oposición se une para derrocarlo.

Como se recordará, Harper consiguió en diciembre una prorrogación de la sesión parlamentaria anterior, de parte de la gobernadora general de Canadá, Michaelle Jean, cuando la oposición, amenazó con formar una coalición liberal NPD apoyada por el bloque quebequense, hiciera caer el recién reelegido gobierno conservador, en reacción al anuncio económico presentado por el gobierno. La coalición sugirió formalmente a la gobernadora general que se formara un gobierno de coalición, sin elecciones, para evitar que los canadienses fueran nuevamente a las elecciones después de sólo unas semanas.

Las causas esgrimidas en ese entonces por la coalición fueron no sólo porque Harper trató de ahogarles eliminando el financiamiento de los partidos por cada voto emitido en las elecciones, sino porque además no proponía nada para contrarrestar los efectos de la recesión. Algunos observadores esperan que reviva la coalición.

No se sabe aún si efectivamente los liberales dirigidos ahora por Michael Ignatief apoyaran el presupuesto conservador o harán revivir la coalición. Las encuestas indican que los liberales tienen más apoyo de los electores que los conservadores.

En lugar de hablar claramente de sus intenciones Harper solo ha dado indicaciones generales. Si se analizan las últimas declaraciones de Harper y sus ministros y la reunión del gobierno federal con los ministros provinciales el viernes pasado, una medida clara del próximo presupuesto tendrá medidas es la inversión en infraestructuras. Las provincias y las municipalidades entregaron una larga lista y exigieron que el gobierno federal no sólo diga que va a invertir en infraestructuras sino que además lo haga rápido y evite la burocracia que le caracteriza, porque anuncios hechos hace un año, todavía no se concretizan. La duda es el monto que dedicará a las infraestructuras.

También se espera que haya cambios en el seguro de empleo, y que existan planes de formación para que los trabajadores puedan prepararse para a otros empleos. Tampoco se sabe aún cuales serán los montos, además que las consultas realizadas por el ministro de finanzas Jim Flaherty fueron sobretodo con los sectores empresariales, por lo que los sindicatos tampoco saben las propuestas concretas.

El punto más conflictivo es que los conservadores, contra la opinión de todos los observadores, e incluso sus partidarios, insisten en proponer bajar los impuestos para la clase media. Muchos insisten en que la naturaleza de la recesión en Canadá es completamente distinta de la que existe en Estados Unidos y que si en Canadá se bajan los impuestos, sobre todo para la clase media, esto no se traducirá en aumento del consumo sino que en el aumento del ahorro, por lo que no habrá efectos contra la recesión. No es la gente que tienen trabajos o que cuentan ya con ingresos la que se debe ayudarse sino que los que se quedan cesantes y que no pagan impuestos. Michael Ignatief ha planteado que es una condición de su apoyo el que en el presupuesto se ayude la gente que lo necesita.

Todo indica sin embargo que los liberales de Michael Ignatief están en un grave dilema, porque deben apoyar el presupuesto para no aparecer contrarrestando los esfuerzos del gobierno Harper, en el caso de que se vaya a elecciones, pero tampoco puede caer en la trampa en que cayó Stephen Dion y aparecer débil dandole la posibilidad a Stephen Harper de elegir el momento para ir a elecciones. Los próximos días de la política canadiense, serán bastante movidos.


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Marcelo Solervicens es Cientista Político de la Universidad de Montreal y Secretario General de AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias). Colabora con TuGuíaLatina de Montreal desde su fundación en Febrero 2002. Las opiniones expresadas en este artículo, son de exclusiva responsabilidad del autor.



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