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Temas
del Domingo 10 de Noviembre, 2002
1. VISTAZOS A LA POLÍTICA EN CANADÁ Y EN QUEBEC.
2. LAS CONSECUENCIAS DE LA VICTORIA DE BUSH EN LAS ELECCIONES AL CONGRESO.
3. LA MESA DE DIÁLOGO Y EL RECRUDECIMIENTO DE LA CRISIS EN VENEZUELA.
VISTAZOS A LA POLÍTICA EN CANADÁ Y EN QUEBEC.
La política canadiense y quebequense sigue marcada por el largo fin del reino de Jean Chrétien a nivel federal. Por la larga campaña para las elecciones provinciales previstas a mediados de 2003. Mientras tanto la economía tiene un desempeño satisfactorio pese a que sigue aumentando el número de pobres y Canadá sufre los efectos de la política de seguridad de Estados Unidos en su frontera con el gigante del Sur.
Esta semana la política federal estuvo marcada por la derrota de Jean Chrétien en un voto sobre un tema menor en el parlamento.
Como se sabe, Jean Chrétien recibió fuertes presiones para dejar su cargo abriéndole la vía a su adversario al interior del partido liberal federal, el ex ministro de finanzas Paul Martin. Las escaramuzas llevaron a que un Congreso que debía realizarse en febrero próximo se transformara en la ocasión para poner en juego el liderazgo de Jean Chrétien porque este necesitaba un voto de confianza de por lo menos el 60 % de los delegados.
Para evitar esa situación, Jean Chrétien anunció hace algunas semanas que renunciaría dentro de 18 meses para que se le eligiera un sucesor. Aunque ello debiera haber calmado los liberales lo cierto es que han arreciado las críticas porque el gobierno parece no contar con una agenda legislativa al no existir ningún proyecto importante en discusión en el parlamento. Por ello, después del voto en el parlamento esta semana, la mayor&oiacute;a de los analistas cree que Jean Chrétien deberá presentar su renuncia antes de los 18 meses previstos si desea evitar sufrir nuevas humillaciones.
En efecto, unos sesenta diputados liberales votaron conjuntamente con el probable candidato Paul Martin en favor de una moción que obliga a que los jefes de las comisiones que estudian las leyes, sean elegidos por sufragio secreto y no designados a dedo por el primer ministro como hasta ahora. Esta proposición presentada por la Alianza Democrática de Stephen Harper buscaba reducir el poder del primer ministro que en el sistema parlamentario británico cuenta con un poder enorme. Como se trata de un voto con respecto a procedimientos y no respecto a definición de políticas, ello no pone en juego al gobierno de Jean Chrétien. Ello se agrega a que Jean Chrétien debió aceptar la imposición de un consejero ético, que dependa del parlamento y no del primer ministro como ocurre hasta ahora. Pero ello entrará en vigor después de su mandato. Paradojalmente entonces, la pelea al interior del partido liberal federal está creando una situación de ingobernabilidad, según los analistas, que forzará la renuncia de Jean Chrétien. En todo caso la autoridad de Jean Chrétien ha disminuido considerablemente.
Lo cierto es que efectivamente el Canadá no parece estar siendo dirigido por nadie. No existen proyectos de leyes. Se espera la ratificación de Kyoto, se espera el informe sobre el futuro del sistema de salud de parte del ex primer ministro de Saskatchewan, Roy Romanow, se espera que los Estados Unidos respeten el pasaporte canadiense, y no realicen acoso a quienes nacieron en países considerados con riesgo de terrorismo por parte de la Casa Blanca. El ministro de relaciones exteriores Bill Graham, aparece dependiendo de la voluntad de los agentes de aduana de Estados Unidos y no parece poder asegurar que los ciudadanos canadienses serán respetados. Una situación que augura un seguidismo evidente en el marco de la política de agresión contra Irak, pese a las reticencias canadienses. Ademós, con respecto a los refugiados argelinos, las salidas del ministro Dennis Coderre parecen más bien dirigidas a ocultar acusaciones de conflicto de interés denunciadas por el Bloque Quebequense antes que resolver seriamente el problema de esos refugiados.
En la política quebequense por su parte, la situación sigue dominada por la campaña electoral que según las encuestas se dará a tres bandas por primera vez en muchas décadas. Los pequistas arriesgan desaparecer del mapa polÌtico; los liberales de Jean Charest no tienen éxito en capitalizar el descontento con el gobierno de Bernard Landry, con lo que Jean Charest se juega su sobrevivencia política;
Mientras, la Acción Democrática, luego de plantear su programa ultra conservador ha perdido algunas plumas pero aparece cortejando la base social tradicional de los liberales: los empresarios, los anglófonos y las llamadas comunidades culturales. Varios empresarios buscan subirse al carro. Son varios los antiguos alcaldes que serán candidatos de la ADQ en las próximas elecciones. Se comenta abiertamente que el ex Alcalde de Montreal y actual jefe de la oposición en la nueva municipalidad de Montreal, Pierre Bourque sería candidato del partido de Mario Dumont. Un antecedente importante para señalar que la batalla de las próximas elecciones se dará tambiÈn en la isla de Montreal y estará al centro el rol de las llamadas comunidades culturales. Si el combate se da entre izquierdas y derechas, producto del programa ultra conservador de la ADQ, está claro que el debate será bastante importante.
En ese marco, el gobierno de Bernard Landry lanzó esta semana lo que constituiría su plan de continuidad gubernamental para un próximo mandato al fijar metas para varias años después de las elecciones. Se trata de un plan que recoge planteamientos ya anunciados en términos de desarrollar el pleno empleo, eliminar la pobreza y avanzar en el desarrollo de las regiones que será donde se dirimirán los resultados de las próximas elecciones. Efectivamente, Bernard Landry que realizó una serie de entrevistas esta semana, plantea que el balance de su gobierno es muy satisfactorio por cuanto se ha reducido la cesantía y se mantienen niveles de crecimiento económico importantes. Lo cierto es que todavÌa no está claro si el gobierno podrá ganar la elección en base a su balance de gobierno o si efectivamente los electores buscan más bien el cambio. El hecho de que en la práctica la soberanía se deje de lado de los debates incluso por parte de Bernard Landry que recurre a la llamada fórmula de las condiciones previas para ganar un referendo; eso hace que las próximas elecciones sean las primeras que se den en Quebec entre izquierdas y derechas, lo que sin embargo no asegura el triunfo de la pretendida socialdemocracia presente en el Partido quebequense. Esta puede ser la ocasión del desarrollo de posiciones progresistas en la provincia.
Los que aparecen como mayores perdedores en esta carrera de obstáculos son los liberales que no capitalizan posibilidades de votos. En el marco actual cada vez son más los analistas que creen que las elecciones del próximo año serán las más inciertas e importantes que conozca el Quebec.
LAS CONSECUENCIAS DE LA VICTORIA DE BUSH EN LAS ELECCIONES AL CONGRESO.
Los medios de comunicación han comentado abundantemente esta semana la victoria de los republicanos en las elecciones de mitad de mandato para el Congreso de Estados Unidos, señalando que se trata de una victoria del presidente Georges Walker Bush. En general, las elecciones de mitad de mandato presidencial para el Congreso estado-unidense no son elecciones que conciten la atención internacional porque ellas se dirimen generalmente en función de temas de política interna de Estados Unidos.
Esta vez sin embargo, el presidente estado-unidense consiguió que ellas estuvieran marcadas por los problemas de seguridad en el mundo del post atentado suicida del 11 de septiembre de 2001 y en favor de su campaña de guerra mundial contra el terrorismo. En esa medida, los resultados de las elecciones revisten gran importancia porque consolidan el poder de los llamados halcones de la Casa Blanca y sus políticas de dominación y control mundial de la post-guerra fría. La consecuencia evidente es la de la certidumbre de la realización de una guerra contra Irak según la nueva doctrina de ataque preventivo, como lo prueba la resoluciÛn 1441 obtenida del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que pese a que establece que se debe volver al Consejo antes de decretar la guerra, acepta la doctrina de los ataques preventivos. Además, Bush no se plantea esperar la decisión del Consejo de Seguridad si considera que existe un peligro para la seguridad de Estados Unidos
En efecto, como se sabe antes de las elecciones, los republicanos controlaban la Cámara de representantes y los demócratas controlaban el Congreso gracias al voto favorable a los demócratas de un senador independiente. Después de las elecciones, los republicanos controlan las dos Cámaras del Congreso. Destacan además a nivel de las elecciones de gobernadores la reelección del gobernador de Florida Jebb Bush, hermano del presidente y Estado donde se decidió la elección presidencial por decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en medio de gran confusión por los resultados. Por otro lado, Walter Mondale, antiguo vice-presidente de James Carter y candidato demócrata contra Reagan perdió la elección en New Hampshire, pese a que reemplazó al senador que votó contra la resolución que le dio carta blanca a la presidencia para declarar una guerra contra Irak. La derrota de Mondale, es un revés importante para los demócratas.
La consecuencia interna de los resultados de la elección de mitad del mandato presidencial al Congreso es de dar una mayoría en las dos cámaras para que Bush pueda llevar adelante su plan ultraliberal al interior de los Estados Unidos y dar libertad de acción a los halcones de la Casa Blanca para realizar una política guerrera.
Los analistas consideran que la situación es inédita. La situación económica interna de Estados Unidos es de una disminución de la actividad económica y de retorno a la situación de déficit producto de la política de reducción de impuestos de parte de la administración Bush y producto del aumento del presupuesto militar. El éxito de Bush fue precisamente el de evitar que los demócratas pudieran imponer una agenda de discusión sobre los problemas internos de Estados Unidos, incluidos los escándalos de ENRON y otras compañías muy cercanas del partido republicano y de la propia Casa Blanca. El reflejo patriótico dio buenos resultados porque parece ser la causa fundamental de la nueva situación política estado-unidense des pues de las elecciones al Congreso.
En esa medida, los resultados de las elecciones al Congreso tienen su impacto mayor a nivel internacional. Ellas reflejan efectivamente que los Estados Unidos concentraran su desarrollo sobre la base de consolidar su poderío a nivel internacional facilitando el desarrollo de la penetración de sus compañías transnacionales y la defensa de sus derechos geoestratégicos a nivel mundial.
El primer aspecto se realiza, por ejemplo, en términos de asegurarse el acceso a los recursos petroleros a nivel mundial. Ese aspecto es el que se encuentra a la base de la forma que ha tomado el combate contra el llamado terrorismo a nivel mundial. En efecto. Por su naturaleza y descripción de la llamada Red de AlQaida, la guerra contra el terrorismo debiera traducirse en medidas policiales a nivel internacional y en ningún caso en ataques preventivos contra países que es la nueva estrategia militar del Pentágono. Estrategia que reemplaza la doctrina llamada del Containment, la contención en sus fronteras del comunismo utilizada durante la guerra fría. En esa medida entonces puede decirse que lo que se consolida en el caso de Estados Unidos es la búsqueda de su recuperación económica mediante la creación de condiciones propicias para el desarrollo de la economía estado-unidense sobre una base mundial y no sólo interna, y ello a través de las reglas impuestas en la Organización Mundial de Comercio; a nivel del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
El segundo aspecto entonces es que la guerra contra Irak es la de una crónica anunciada. El posicionamiento de las piezas en el tablero apunta directamente hacia aquello. La administración Bush obtuvo, hace unas semanas de parte del Congreso, la autorización para declarar la guerra contra Irak si este es un peligro para Estados Unidos. Obtuvo el viernes con la resolución 1441 la aceptación de la doctrina de los ataques preventivos. Esa resolución equivale a exigir una capitulación completa de Irak en la medida en que cualquier sector de la infraestructura irakí puede ser investigado y cualquier individuo puede ser convocado por la Comisión de observación. La COCOVINU tendró un acceso sin restricciones para ver si Irak produce armas químicas, biológicas o nucleares o tiene planes para hacerlo. La resolución establece que si Irak no acepta la resolución dentro de 7 días, o ha violado las disposiciones, dentro de 45 días, vale decir para el 23 de diciembre deberá decidirse que hacer. Todo indica entonces que si la tendencia se mantiene, la guerra de Irak se realizaría a comienzos de enero. Además esta semana, el New York Times informó que el presidente Bush cuenta con un plan de invasión completo que concitarÌa la participación de tropas de 250 mil marines, independientemente de la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU.
Para algunos fue un éxito el que la resolución del Consejo de Seguridad estipule que este debe reunirse nuevamente antes de sancionar el uso de la fuerza contra Irak. Todo indica sin embargo que la fabricación de pruebas, como en el caso de la primera guerra permitirá crear las condiciones necesarias para pasar a la acción como lo exige el complejo militar-industrial.
En ese marco, adquiere gran importancia la manifestación contra le guerra desarrollada ayer en Florencia, para la reunión del Foro Social Europeo, emanado de la idea del foro social mundial. La participación de entre 500 mil y un millón de manifestantes, según las fuentes, de manera pacífica, revela la existencia de un nivel de conciencia importante de que la guerra no es la solución en las relaciones entre naciones. El fin de semana próximo se realiza también en Montreal una marcha pacífica contra la guerra contra Irak. La preocupación por la mundialización económica se ha trasladado a las cuestiones de guerra y el movimiento contra la mundialización neoliberal dirigida por las transnacionales se va trasladando al movimiento contra las guerras preventivas del nuevo sistema político mundial dominado por la Casa Blanca.
LA MESA DE DIÁLOGO Y EL RECRUDECIMIENTO DE LA CRISIS EN VENEZUELA.
Luego del intento de golpe de estado fallido de abril pasado en Venezuela, estaba claro que se trataba para las fuerzas de oposición en Venezuela y el poderoso lobby de las petroleras, los halcones del Congreso y la Casa Blanca en Estados Unidos de aplicar una política de desgaste que se traduzca en derrocar o neutralizar el gobierno de Chávez en Venezuela, favoreciendo el retorno al poder de la oligarquía venezolana y el respeto de los intereses geoestratégicos de Estados Unidos en la región.
Mañana se inicia gracias a la mediación del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Cesar Gaviria, la que ha sido calificada como una mesa de diálogo por el Vice presidente José Vicente Rancel y es calificada sólo como una mesa de acuerdos por el representante de la poderosa federación de empresarios Fedecámaras, Rafael Alonso. Lo cierto es que se trata de una instancia de diálogo cuyo resultado no está claro: podría permitir que se asegurara la estabilidad para el gobierno de Chávez; o bien podría servir de argumento agregado para seguir la desestabilización de la llamada revolución bolivariana.
Los temas de la mesa de diálogo son : la reorganización del sistema electoral que llevaría según la oposición a un referendo para destituir a Chávez; el desarme de la población civil principalmente de las barriadas pobres, la inmensa mayoría en Venezuela, que apoya a Chávez, y que según la oposición estó descontrolada; y el establecimiento de una comisión de verdad para esclarecer lo ocurrido durante el golpe de Estado del 11 al 14 de abril que según la oposición fueron los partidarios del gobierno de Chávez.
En ese marco, el recrudecimiento de la crisis es provocado por la exigencias de la oposición de convocar a un referendo sobre la partida del presidente Chávez que debe ser decidido antes del 4 de diciembre. Si el gobierno no convoca a la consulta, la oposición amenaza con lanzar una nueva huelga general ilimitada.
Las perspectivas de la situación Venezolana son cada día más complejas. En primer lugar, el gobierno del presidente Chávez mantiene un discurso populista progresista que busca el apoyo de la inmensa mayoría de pobres en Venezuela, sin embargo ha aceptado la aplicación de las exigencias del Fondo Monetario Internacional que se traducen en una situación de pobreza mayor por cuanto la renta petrolera es menor. Paradojalmente, la perspectiva de la guerra en Irak favorece a Venezuela en la medida que aumenta el precio del crudo en el mercado internacional.
La revolución bolivariana aparece estancada sin que pueda vislumbrarse posibilidades un desarrollo que pueda responder a las demandas de los sectores populares excluidos. Una situación que favorece la política de desestabilización del gobierno lanzada por los empresarios y la elite venezolana apoyada por los sectores de trabajadores de los enclaves petroleros o aristocracia obrera como se diría en otros tiempos. En esa medida, es el apoyo en el ejercito, que sigue siendo el soporte fundamental para el gobierno de Chávez. Pese a que la oposición ha conseguido ciertos apoyos, todavóa conserva el apoyo del ejército por el momento. El segundo aspecto entonces es que la oposición está en mejores condiciones que en abril para imponer la salida de Chávez, pero que la situación aún no está decidida en la medida en que no existen candidatos capaces de asumir el relevo sin que se produzca una verdadera situación de crisis interna. En esa medida la opción que parecen priorizar los estrategas es el de cortar las alas al gobierno de Chávez haciéndolo seguir el destino de los gobiernos militares de Velazco Alvarado en Perú o el de Omar Torrijos en Panamá que terminaron por transformarse en gobiernos de tercera vía que terminan asegurando el retorno de la clase política ligada a la oligarquía nacional e internacional.
En tercer lugar, el contexto internacional y el desarrollo de la guerra en Colombia por un extremo y la victoria de José Ignacio Lula Da Silva por otro lado en Brasil, indican que Chávez estará sometido a las exigencias del llamado Plan Colombia y por otro lado a la posibilidad de desarrollar una alianza latino-americana. Se trata de una situación compleja por cuanto son movimientos de naturaleza estratégica y lo que juega en el caso de Venezuela son las cuestiones de corto plazo.
Todo indica que la crisis venezolana se agudizará en las próximas semanas. La oposición se veró envalentonada por el apoyo de la Organización de Estados Americanos que sin ser la Agencia del Imperialismo Yanky como era vista en el pasado, juega efectivamente una política de diálogo que reedita en parte la experiencia de América Central pero, en este caso, partiendo de la base de que el gobierno venezolano no corresponde exactamente a la versión de gobierno de democracia representativa restringida que promueve. En esa medida, entre la desestabilización golpista y la limitación de la revolución bolivariana, las próximas semanas serán definitorias del futuro, no sólo de Venezuela sino de la región.
Marcelo Solervicens
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