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Temas del Domingo 09 de Mayo, 2004
1.- EL PROYECTO DE MODERNIZACIÓN DEL ESTADO EN QUEBEC.
2.- LAS CONSECUENCIAS POLÍTICAS DE LAS DENUNCIAS DE TORTURA EN
IRAK.
EL
PROYECTO DE MODERNIZACIÓN DEL ESTADO EN QUEBEC.
Esta semana la ministro del Tesoro , Monique Jerome-Forget,
dio finalmente a conocer la primera fase de lo que el gobierno liberal
provincial había presentado pomposamente hace un año,
como la primera reingeniería del Estado quebequense desde la
revolución tranquila. Pese a que el anuncio era esperado con
inquietud en medios sindicales y anticipación en medios patronales,
la operación se caracterizó por su bajo perfil, que se
explica por la poca popularidad del gobierno y que este ha abandonado
la esperanza de convencer los electores sobre las virtudes del neoliberalismo.
Lo primero a destacar es que el anuncio se hizo en ausencia del primer
ministro Jean Charest que estaba de visita oficial en Francia, comparatiendo
sus ideas de reingnieria del Estado con el impopular primer ministro
Francés Raffarin. La ausencia de Jean Charest sorprende, porque
había anunciado este proyecto como el más importante de
su mandato y con un impacto estratégico para Québec porque
se trataba de cambiar profndamente la manera de hacer las cosas. Se
explica que el primer ministro no haya estado presente, porque se ha
dado cuenta que, con la excepción de las organizaciones patronales,
el proyecto rebautizado como modernización del estado
es percibido por los sindicatos y la opinión pública mayoritaria,
como un enfoque neoliberal contrario a los deseos de la población
de Québec. En el contexto de repliegue del gobierno, luego de
las protestas de los últimos meses por las leyes impopulares
adoptadas a la rápida el año pasado y los niveles inéditos
de impopularidad para un gobierno en su primer año de mandato,
los liberales de Jean Charest parecen entender que la manera fuerte
no les da resultados.
Es lo que la propia ministro Jerome-Forget, confesó al señalar
que el proceso es más complejo que lo que esperaba y que se debía
avanzar por etapas. Su anuncio debía verse como una primera fase.
Lo anunciado prla ministro consiste en una veintena de proyectos de
naturaleza esencialmente administrativa. La única medida importante
es la de aprovechar la jubilación de unos 32,000 funcionarios
públicos, de los baby boomers, en los próximos
diez años, para reducir en 20% el tamaño del estado mediante
la eliminación de unos 16,000 puestos. Se trata de una economía
de 700 millones de dólares, que apenas cuenta por el 1,5% de
los gastos públicos. Nadie entiende que puedan haber más
servicios, siendo que va a haber menos gente para entregarlos.
Pese a que la reingeniería prometía menos estructuras,
de las 275 agencias gubernamentales, se elimina sólo la Comisión
Municipal de Québec y se establecen cinco nuevas. Entre ellas
una para el medio ambiente. La más importante es Servicios Québec
que se transformará en la ventana única para las relaciones
entre los ciudadanos y el gobierno absorbiendo lo que hace Comunicaciones
Québec. Por otro lado. El ministerio de Revenu, será transformado
en agencia como ocurre a nivel federal. En otros casos habrá
fusión como es con empleo-Québec y la Seguridad social.
Se eliminan además una serie de comités como el del cáncer,
de la salud menta y de la toxicomanía. También el fisco
busca vender sus edificios y propiedades. Se deja en estudio la temida
privatización de Tele-Québec
Lo estratégico y esencial del proyecto de la ministro está,
sin embargo, en la creación de una Agencia para establecer alianzas
con el sector privado el llamado partenariado entre el sector público
y el privado , el PPP. Esa agencia enmarcará esos acuerdos que
suponen el traslado al sector privado de los riesgos de algunas operaciones.
Ya se están estudiando proyectos tan variados como el licitar
la construcción de autopistas, la atención de pacientes
en centros hospitalarios de larga duración, la construcción
y administración de Cárceles, de Centros Culturales, se
habla también de licitar parte del transporte público
en las ciudades. (El transporte provincial ya es privado).
Aunque la ministro negó haber abdicado frente a la resistencia
de los sindicatos y la insatisfacción de los electores con el
gobierno de acuerdo a las encuestas, está claro que el gobierno
se adapta a nuevas realidades pero mantiene los objetivos esenciales
de imponer su revolución neoliberal. Por ello el anuncio de la
ministro establece elementos estructurantes que buscan crear las condiciones
para hacer la fórmula de las políticas a lo Harris en
Québec principalmente en lo que se refiere al llamado PPP, el
partenariado , la alianza entre el sector público y el privado.
.
Un cronista mostraba las contradicciones de la estrategia gubernamental
y su distacia con los deseos de los quebequenses. Por ejemplo, se habla
de eliminar puestos en la función pública al mismo tiempo
que se pide abrir la función pública a los jóvenes
y revalorizarla frente al sector privado que acapara cada vez más
los mejores talentos.
Se abre la puerta al sector privado a nivel de los servicios. Siendo
que los quebequenses quieren más y mejores servicios públicos.
Se promete un gobierno en línea siendo que los contribuyentes
se quejan de no poder hablar con un ser humano cuando transigen con
el estado.
El problema fundamental de la propuesta es precisamente la orientación
neoliberal del gobierno que busca, por su carácter eminentemente
ideológico transferir al sector privado las responsabilidades
actuales del estado. Ello pese a que se ha demostrado fehacientemente
en donde se ha experimentado, que las consecuencias sociales de introducir
la lógica del mercado en los servicios públicos es nefasta.
El sistema de transportes en Inglaterra, donde trata de buscar inspiración
el gobierno Charest, está en crisis después de su privatización.
Los servicios de salud privatizados se traducen verdaderas historias
de horror en cuanto al acceso de los pacientes a servicios iguales estableciendo
una segmentación de la calidad de los cuidados de salud. Ciertamente,
ya existe en Québec una medicina a dos velocidades por las posibilidades
de acceso rápido a exámenes en el clínicas privadas.
El proyecto busca la generalización de ese proceso que es contrario
al espíritu de la ley de la salud.
El anuncio de la ministro deja sin respuesta una serie de interrogantes.
El proyecto de la Modernización del estado, como se la llama
ahora al proyecto de reingeniería del gobierno liberal, es producto
de que el gobierno decidió vender menos su proyecto y pasar a
la acción con proyectos concretos. Se dio cuenta que no puede
convencer a la opinión pública. Por ello va a avanzar
sobre la base de proyectos pilotos específicos para vencer la
resistencia de los sindicatos y de la opinión pública
en general.
La resistencia al proyecto neoliberal del gobierno Charest ha conseguido
detener los aspectos más nefastos de su campaña por transformar
los fundamentos de la Revolución Tranquila que permitió
modernizar Québec en los años sesenta. Ciertamente, el
Québec necesita esas transformaciones profundas para mejorar
las condiciones de vida de la población en el contexto de los
años 2000. Está claro sin embargo, que no es en el sentido
propuesto por la ministro del Tesoro, Monique Jerome-Forget que se desea
avanzar. Al trasladar En esa medida pese a la falta de interés
que produjo el anuncio, es necesario resaltarlo, Ciertamente, los referendos
sobre el desmembramiento de las municipalidades y la preparación
de la campaña por las elecciones federales explican el desinterés
por el anuncio de la ministro es necesario resaltar que al trasladar
el debate al nivel técnico, al de los proyectos concretos, el
gobierno busca un nuevo mecanismo para hacer avanzar su agenda ideológica
neoliberal.
LAS
CONSECUENCIAS POLÍTICAS DE LAS DENUNCIAS DE TORTURA EN IRAK
El panorama noticioso internacional de esta semana ha
estado marcado por las consecuencias políticas de la publicación
de las fotos que muestran la tortura de los prisioneros iraquíes
por parte de los soldados estadounidenses en la prisión de Abou
Ghraib en Bagdad. Sin embargo, en palabras del propio ministro de defensa
estadounidenses Donald Rumsfeld, la opinión pública ha
visto sólo una ínfima parte de las fotos sobre acciones
de ablandamiento de los prisioneros antes de las verdaderas sesiones
de tortura.
Las fotos que han dado la vuelta al mundo desde que fueran publicadas
por primera vez en estados Unidos por el Washington Post, el 28 de abril
muestran vejámenes, tratos inhumanos y degradantes reñidos
con las convenciones internacionales contra la tortura y también
con la Convención de Ginebra sobre el trato de los prisioneros
de guerra. Varios editoriales de medios de comunicación estadounidenses
exigen la renuncia del Donald Rumsfeld el jefe del Pentágono
y artífice de la guerra en Irak y responsable po´lítico
de la que puede ser el más dañino de los llamados efectos
colaterales de la guerra. Hasta el derechista semanario británico
Economist exige la renuncia de Rumsfeld. La línea
de defensa de la casa Blanca es que considera inaceptables los hechos
porque ellos no corresponden a la manera estadounidense de hacer las
cosas. Pero, insisten, se trata de gestos aislados, individuales. La
solución entonces es que los culpables serán sancionados.
Con ello el prestigio de las fuerzas armadas estadounidense será
restablecido
El problema es que no sólo se trata de fotos, o de gestos indivduales.
Se debe citar el ya famoso informe interno del general Antonio Taguba,
producido a fines de febrero y que también se filtró en
los medios de comunicación. Ese informe constata que el uso de
la tortura era sistémico y que se realizaba no sólo en
la carcel Abou Ghraib en Bagdad sino que en todo Irak.. Ese informe
apunta a que no se trata de un epifenómeno de algunos soldados
que abusaban del poder. A ello se agregan las informaciones de esta
semana por parte del Comité internacional de la Cruz Roja que
señala que no se trata de casos aislados y que ya habían
exigido que se revisara el trato a los prisioneros. Además surgen
informaciones sobre una veintena de muertos en sesiones de tortura que
se habían ocultado hasta ahora, con lo que algunos hablan de
crímenes de guerra.
El presidente estadounidense George Bush se declaró públicamente
disgustado por las acciones de algunos soldados, porque lo que hicieron
no correspondía a su visión de los Estados Unidos a los
valores estadounidenses. Luego de las criticas a que esa declaración
oficial no pidiera perdón a las víctimas, Bush, fue entrevistado
para la opinión pública árabe a través de
las cadenas de televisión Al-Jazeera y Al-Yaribaa para manifestar
que lo sentía y prometer indemnizaciones para las víctimas.
Pese a criticar a Rumsfeld no se planteó exigir su renuncia.
La esperada audiencia del ministro de defensa Donald Rumsfeld, frente
al comité- de las Fuerzas armadas del Congreso estadounidense,
no dio mayores resultados. Rumsfeld asumió la responsabilidad
por lo que aparece en las fotos, señaló que el mismo vio
más fotos y videos que mostraban incluso violaciones. No pidió
perdón a las victimas y señaló que se harían
los juicios y sumarios correspondientes y que no estaba dispuesto a
denunciar cuando se trataba de usar políticamente la situación
creada.
El escándalo de las torturas en Irak, ha provocado una serie
de consecuencias políticas y suscita una serie de reflexiones.
Veamos algunas de ellas.
En lo inmediato, se trata de la última de una serie de malas
noticias para la Casa Blanca sobre su campaña en Irak.
Se ha demostrado, de manera inapelable, la falsedad de los argumentos
que justificaban la invasión de Irak por la existencia de armas
de destrucción masiva en poder de Saddam Hussein.
Se ha comprobado que el control del petróleo y el saqueo de las
riquezas naturales de Irak era el objetivo principal de los halcones
tras el presidente estadounidense, en primer lugar del vicepresidente
Dick Cheney;
Se ha comprobado que las tropas estadounidenses no fueron recibidas
como liberadores de Irak. Pese a que se declaró finalizada hace
un año la guerra, esta ha continuado y ha entrado en una fase
de creciente resistencia a la ocupación que revive el espectro
de la guerra de Viet Nam, por el número de muertos estadounidenses
en el terreno y la imposibilidad de una victoria.
El mundo no es más seguro que antes de la invasión de
Irak, pese a la detención de Saddam Hussein, al contrario la
guerra de Irak aparece cada vez más claramente como una acción
sin relación con la llamada guerra contra el terrorismo a nivel
internacional. España y otros países retiran sus soldados,
al darse cuenta que no existe una relación entre los dos elementos.
La situación en el medio oriente se ha deteriorado y el apoyo
de Washington al primer ministro Ariel Sharon y su llamado plan de paz,
ha sido denunciado como el mayor error de un presidente estadounidense
por unos sesenta ex-diplomáticos.
El traslado del poder a los iraquíes (sin incluir la seguridad
por supuesto) a fines de Junio ya se ve como un gesto cosmético.
Paradojalmente, en lugar de anunciarse la instalación de una
democracia según los valores occidentales, se perfila el establecimiento
de una teocracia sobre valores musulmanes de la mayoría chiita
y un sistema federativo ajeno a las características del país.
Washington busca nuevamente el apoyo de las Naciones Unidas para que
se hagan cargo de estabilizar Irak a contar del primero de Julio.
El escándalo de las fotos, cuestiona los altos principios morales
que decían animar a Washington al derrocar a Saddam Hussein.
Más allá de las armas de destrucción masiva, se
trataba de derrocar un tirano que torturaba y mataba su pueblo. El uso
de la misma cárcel de Saddam Hussein para torturar iraquíes
es una imagen que hace perder la guerra llamada por las almas
y las mentes que se perseguía en relación a la opinión
pública árabe. Las fotos revelan, más que mil palabras,
el carácter sangriento y neo-colonial de la ocupación
de Irak por las llamadas fuerzas de la coalición.
Por supuesto, que no todas las tropas estadounidenses recurren a la
tortura. Por algo existe una división del trabajo que asigna
los interrogatorios a las actividades de la llamada inteligencia.
Lo particular en Irak es que a esas fuerzas, se agrega el recurso al
outsourcing por parte de contractuales privados, mercenarios
en el lenguaje tradicional y que forman parte de las tantas actividades
de las compañías que trabajan en el llamado complejo militar-industrial.
Hay mas de 30,000 mercenarios en Irak que se agregan a los 140 mil soldados
de la coalición. Ellos ocupan tareas de seguridad de las empresas,
guardaespaldas y también trabajan bajo las ordenes del pentágono.
El impacto de estas revelaciones en el marco de las dificultades crecientes
de Washington en Irak, es de hacer perder aún más la guerra
de la imagen a nivel de la opinión pública internacional
y favorecer quienes plantean en Estados Unidos, la revisión de
la política estadounidense en Irak. No en balde los principales
medios de comunicación exigen la renuncia de Donald Rumsfeld
que representa precisamente la línea de que todo está
justificado en la guerra de Irak. No está claro aún el
impacto directo de estos hechos sobre la campaña presidencial
estadounidense pero algunos medios siguen haciendo el paralelo entre
Vietnam e Irak. Está claro que Bush vive el dilema de que al
exigir la renuncia de Rumsfeld reconoce el fracaso de su guerra en Irak.
Por otro lado, al no hacerlo, aparece caucionando los hechos cometidos,
sin disociarse de lo que constituyen crímenes de guerra. Un efecto
claro es que se postergó la publicación anual por parte
del departamento de Estado sobre la situación de los derechos
humanos en el mundo, considerando que los dos pesos dos medidas tienen
límites.
Sin embargo, el recurso a la tortura por parte de las tropas estadounidenses,
es una situación que no debiera sorprender, como lo hacen notar
de manera pertinente diversos analistas. Es parte de la enseñanza
de las tropas y el carácter de cruzada contra el mal justifica
cualquier crimen en nombre de las fuerzas del bien.
Si se vuelva al paralelo con la guerra de Vietnam, el que se haya conocido
públicamente estas fotos, constituye según algunos analistas
algo como la masacre de la aldea de Mi Lai; o las imágenes de
la muchacha quemada por el NAPALM. Lo cierto es que confirma que se
trata de una guerra sucia. Por otro lado, el recurso a estos métodos
ha sido denunciado en el pasado en América latina a través
del entrenamiento de los militares en la Escuela de las Américas
y en el apoyo a los regímenes militares en los años 70
y 80. La tesis que los enemigos no tienen derechos anima la actual administración
estadounidense. Basta con recordar el recurso sistemático a la
tortura y los tratos inhumanos y degradantes en Guantánamo para
los presos de la guerra de Afganistán.
El efecto mayor de estas fotos es, sin embargo, de colocar a nivel internacional
en entredicho la pretendida capacidad de la potencia hegemónica
mundial de dictar cátedra en materia de derechos humanos y de
democracia. En ambos casos la experiencia de Irak demuestra un fracaso.
Las fotos revelan violaciones de derechos humanos que se criticaban
a Saddam Hussein. En cuanto a la democracia, lo que parece perfilarse
en Irak, es el establecimiento de un Estado Musulmán en el cual
los criterios de democracia aparecen supeditados a líneas religiosas,
étnicas que son contrarias a la democracia que reconoce como
unidad constitutiva a los ciudadanos, hombres y mujeres.
La publicación de las fotos de torturas de prisioneros iraquíes
por parte de soldados estadounidenses parece ser la punta del iceberg
de una situación de violación sistemática de violación
de derechos humanos y de derecho internacional de la guerra que tiene
consecuencias políticas importantes para la reputación
mundial de Estados Unidos como líder de occidente y del llamado
mundo libre.
No está claro aún cuales serán los efectos sobre
la campaña presidencial en Estados Unidos. Lo cierto es que a
nivel internacional, tienden a debilitar la imagen de Estados Unidos
y a fijar límites al ejercicio de su potencia.
Marcelo
Solervicens Desea
escribir al autor ?
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son de exclusiva responsabilidad de su autor
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